“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”

“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”

Mayo 25, 2014 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Una realidad bien difícil vivimos por este tiempo de manera especial en nuestra patria. Incertidumbre sobre el futuro que queremos y debemos construir. Sin embargo, a ninguno debería hacernos desentender de la responsabilidad que nos compete asumir, y menos a quienes nos profesamos creyentes en el Señor Jesús. Debemos preocuparnos, no por hacer muchas cosas, sino de vivir lo que creemos, manifestándolo en nuestra vida cotidiana. Durante el tiempo pascual nos alegramos por la vida nueva que brota del amor de Dios y que ha sido manifestado en la muerte y resurrección de Jesucristo Nuestro Señor. Sólo el amor de Dios tiene la capacidad para transformar las realidades negativas por difíciles que parezcan, pero es necesario que nosotros, los creyentes, seamos verdaderos testigos de su amor. Nos recuerda el Señor a través de su Palabra: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. Hoy, más que nunca, debemos tomar en serio estas palabras para cumplir así con la misión que se nos ha encomendado de ser vehículos de su Amor y ayudar a la construcción de un mundo nuevo. No podemos seguir engañándonos: si en el comportamiento de nuestra vida y en nuestras decisiones no manifestamos que amamos a Dios y respetamos sus mandamientos, seremos obstáculo para que a través de nuestra vida pase el amor misericordioso y transformante de Dios. Es cierto que nunca será fácil seguir el camino que Jesús nos ha propuesto: camino de Verdad, Justicia, Paz, Pureza, en fin, de verdadero Amor. Pero también es cierto que Él viene en ayuda de nuestra fragilidad a través de su santo Espíritu, el cual nos capacita no sólo para ser instrumentos creíbles de su amor, sino para poder dar razón de nuestra esperanza a todo aquel que la necesite.La promesa de Jesús es grande: “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él”. Que esta promesa nos ayude a revisar nuestra vida y a corregir lo necesario para que sus bendiciones y su vida nueva se revelen en nosotros y a través de nosotros.

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