Ser humilde según el evangelio

Septiembre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Mientras el mundo se debate en demostraciones de inhumanidad y barbarie de todo orden, invocando manidos argumentos, el evangelio vuelve a proponernos los más sanos principios de convivencia, respeto y dignidad que de practicarlos nos harían ciudadanos cabales capaces de vivir en la más cara fraternidad.Jesucristo afirmó: “Todo aquel que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.La humildad no es un concepto sin más, es una conducta, un modo de ser, un modo de vivir. !La humildad es la sabiduría de lo que realmente somos! Infortunadamente se borró de nuestra mente el concepto de humildad, y en nuestra vida, la práctica de la misma: el cambio de época, como suele decirse hoy, ha generado nuevos patrones de conducta, no siempre los mejores. Pudiera decirse que de todos los procesos educativos han desaparecido las virtudes y los valores, para incluir otras formas de ser verdaderamente insanos: la urbanidad desapareció de las formas comunes de comportamiento y las virtudes apenas se mencionan, o peor aún, se satanizan. Creemos que ser humildes es perder parte de la personalidad y que con la soberbia lo podemos ganar todo; no en balde procuramos el poder para ser ‘Importantes’ y mostrar nuestra figura al lado de los poderosos para ser por ello apreciados. Todo ello es soberbia y vana gloria, ésta al igual que la vanidad y la ostentación no pasan de ser bienes de poca monta.Son soberbios los que aparentan ser más de lo que realmente son -se hinchan- quienes hacen obras aún buenas con la sola finalidad de ser aplaudidos y reconocidos; son soberbios quienes no reconocen sus limitaciones o pretenden ocultar sus falencias. Con razón San Agustín el Gran Santo de Hipona, cuya festividad celebramos recientemente afirmó: “La humildad es la más grande de las enseñanzas cristianas, pues por la humildad se conserva la caridad, y a ella ninguna otra cosa la corrompe más pronto que la soberbia”. (Exp. Carta a los Gálatas 15).

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