“Señor ¿son pocos los que se salvan?” (Lc.13,23)

“Señor ¿son pocos los que se salvan?” (Lc.13,23)

Agosto 25, 2013 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Así, de esa manera descarnada y directa, nos ha conservado el evangelista Lucas la pregunta que un personaje anónimo dirigió aquel día a Jesús. Pregunta nacida de la curiosidad natural por el más allá, pero también, sin duda, de las repetidas enseñanzas del Maestro sobre la suerte final de los hombres. Jesús no responde a la curiosidad del cuestionador sino que toma la ocasión para urgirnos a todos a “esforzarnos por entrar” puesto que “la puerta es estrecha” y supone un empeño especial pasar por ella.Aquella puerta estrecha nos hace evocar el pasaje paralelo de Mateo, conocido como ‘Los dos caminos’, donde Jesús, después de recordar la doble posibilidad que tiene el hombre de caminar a la perdición o a la salvación, exclama: “Qué ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y qué estrecha la entrada y angosto el camino que lleva a la Vida; y pocos son los que lo encuentran” (Mt.7, 13-14). En ambos pasajes se menciona la “puerta estrecha”, lo que contrasta con múltiples lugares del evangelio que nos hablan de la infinita misericordia de Dios que llama a todos los hombres a la salvación y que anuncia que publicanos y mujeres de mala vida nos precederán en el Reino de los cielos.Quizá, entonces, no es tanto la ‘estrechez’ de la puerta en cuanto la magnitud del ‘equipaje’ con el que pretendemos atravesarla. Se trata, entonces, de aligerar nuestra mente y nuestro corazón para poder dar con la senda y la puerta que conducen a la Vida verdadera. Despojarnos de preocupaciones ociosas, de pensamientos inútiles, del odio y las antipatías que dividen a los hombres y a los pueblos; desprendernos afectivamente del dinero, las comodidades y los recursos de diversa índole que podamos haber heredado o conseguido en esta vida, para colocarnos así enteramente bajo la conducción del Señor y quedar “ligeros de equipaje” para lograr atravesar por la puerta estrecha haciendo siempre su Voluntad.

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