¿Seguimos a Jesucristo?

Agosto 28, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

En la actualidad, estrellas de la música o del deporte despiertan admiración entre sus seguidores, quienes dedican su vida a seguir con fanatismo a sus ídolos. A pesar de la distancia que nos separa de la época de Jesucristo, hombres y mujeres de todas las culturas de la tierra tenemos la oportunidad de seguir a Jesucristo en un camino de fe, esperanza y amor. Jesús de Nazaret les manifiesta a sus creyentes unas exigencias precisas que hay que tomar con seriedad, convicción y compromiso. A raíz del anuncio que Él hace de su dolorosa pasión, muerte y gloriosa resurrección, enseguida hace la propuesta de seguimiento a quien lo acepta como Hijo de Dios, que vino a dar la vida por nosotros.Ante tan desconcertante anuncio, el apóstol Pedro reacciona e intenta disuadir al Maestro Jesús, pues cree que el camino de la vida no pasa por la muerte. El apóstol Pedro quiere a Jesús lejos del sufrimiento en la cruz y no pone su atención en que después de tanta humillación resucitará el Señor Jesús. El seguimiento de Jesucristo nos exige opciones y rupturas. Si uno elige algo, debe renunciar a cosas concretas, pues según el mismo Maestro Jesús “nadie puede servir a dos señores”.Hay que revisar la propia vida para darse cuenta si ella está llena de renuncias y fidelidades, porque nuestra vida no está hecha para ser guardada sino entregada al Señor, que primero dio la vida por nosotros.A Jesucristo nada pudo desviarlo de su misión, fue fiel hasta el final porque estaba unido a la voluntad de Dios. Somos discípulos de Cristo si, como Él, nos negamos a nosotros mismos, si cargamos la cruz de las responsabilidades de la vida, si le damos la vida a Él para hallarle pleno sentido. El seguimiento radical de Cristo nos exige capacidad de escucha y poner en práctica el Evangelio. La vida alcanza su pleno sentido en la comunión con Dios y en la comunión solidaria con los demás.

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