Resucitarás y no matarás

Resucitarás y no matarás

Abril 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

¿Por qué el homicidio intencional, directo y voluntario, se vuelve comportamiento y hasta ‘trabajo’ o política para tantas personas? Es un examen que tenemos que hacernos en la Colombia de ayer y de hoy, orientándonos sin ambigüedad ni dilación alguna, a detener este horroroso derramamiento de sangre y esta creciente inseguridad que nos agobian. ¿Cómo volver a sembrar dentro de cada conciencia humana, uno por uno, el más firme e irrevocable compromiso con la vida, el más absoluto rechazo a toda idea, sentimiento y proyecto suicida o de matar a alguien? Celebramos la Resurrección no de un muerto sino de un hombre matado por otros, “ajusticiado” por unos poderes. Cada Pascua es entrar de nuevo a la ‘tumba vacía de hombres asesinados’ y volver a la cruz despejada de víctimas y de victimarios, para reafirmar la vida humana como un fin en sí misma. Resucitar no fue para Jesús meramente regresar a la vida precedente, sino iniciar “una vida sin precedentes” para toda la humanidad: la vida como fuerza de plenitud y de eternidad, como liberación del poder instintivo y agresor de la muerte. El Señor Resucitado es para cada persona, a través de la fe, el poder de la Vida Eterna, un vencer en vida a la muerte y a toda la opresión que ella ejerce sobre nosotros. Porque la muerte tiende a envolvernos en su oscuridad, a imponernos su ley, a hacernos sus esclavos y peones. Por eso, hay qué hacerse y hacer a toda persona partícipe de la victoria sobre la muerte que nos da Jesucristo. Entonces podremos saldar nuestra horrorosa deuda histórica con la vida humana ante la faz de los pueblos y dejar de ser depredadores de nuestros semejantes con acciones, complicidades, ideologías y falsos sistemas de ‘seguridad’.

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