Reflexión: Evangelio de San Lucas (7,36 - 8,3)

Junio 16, 2013 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

El Evangelio de hoy nos da ocasión para reflexionar en algo que necesitamos en Cali y que en estos días se ha repetido en El País. Veamos: en el pasaje del Evangelio se nos presenta una mujer pecadora, que reconoce su condición, que está arrepentida y se arriesga a presentarse en el Banquete donde están la gente y Jesús. Hay un fariseo, que se cree sin culpa, que cree que está por encima de la sociedad a la que pertenece, pero que juzga tanto a la mujer como a Jesús (Si este fuera profeta sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando) y está Jesús que da la lección de que solo el que ama es capaz de renovar lo que se ha destruido y que mientras más amor se tenga habrá más eficacia en lo que se busca.Pues bien, en Cali podemos ver reflejada la situación del Evangelio. Hay quienes sin desconocer los problemas que tenemos se arriesgan a pensar que se puede cambiar y trabajan para tener una mejor imagen, más amable y más acogedora de la ciudad, dejando atrás los miedos (como lo hizo la pecadora).Hay quienes solo juzgan los problemas, los vacíos , las actuaciones de los demás, pero se creen sin culpa, están por encima de la ciudad (como el fariseo) y está Jesús que también aquí en Cali nos sigue repitiendo que solo el que ama es capaz de cambiar las cosas.Solo si amamos la ciudad y nos sentimos parte de ella podemos cambiarla y hacer de la sociedad una comunidad de hermanos que unidos construiremos el futuro. Hoy más que en ninguna época tenemos que dejar los miedos que se nos han creado y como dice el Papa Francisco: ”No hay que construir muros que nos protejan sino levantar PUENTES QUE NOS UNAN”.

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