Que nuestra fe sea antisísmica

Que nuestra fe sea antisísmica

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Quien lea las tres lecturas de este domingo, encontrará enumeradas todas las tragedias habidas y por haber. Malaquías, Pablo y Jesús en el Evangelio de Lucas, parecieran ser ‘profetas de catástrofes’, pesimistas y exagerados. Dios pareciera también estar ausente, silencioso e impotente. Lo más fácil sería unirse al negativismo religioso, al coro de los que quieren ver la destrucción del templo y el fin de la Iglesia. Sólo una fe antisísmica, capaz de resistir y avanzar en medio de la inseguridad y de las más duras pruebas podría sobrevivir. ¿Cómo darle esa calidad a nuestra fe de católicos hoy?Lo que se palpa en el Evangelio es una presencia por parte del Resucitado a los creyentes, en medio de todas estas pruebas. Gritamos con Malaquías: “Tengan mucha esperanza en la victoria final de la justicia divina, ustedes que honran mi nombre. De los malvados no quedarán ni raíz ni ramas”. Pablo nos manda a trabajar duro y en paz, sin excusas ni falsas expectativas. Y Jesús nos susurra cinco frases que suenan como campanazos en el alma para que no nos venza el miedo:1. “No se dejen engañar”, refiriéndose a los que abusan de su nombre y mensaje.2. “No se vayan detrás de ellos”, previniéndonos ante los proselitistas y el acoso religioso al que nos someten.3. “No se alarmen” ante tantas tragedias naturales, sociales y cósmicas.4. “No se preocupen por saber cómo defenderse” ante las acusaciones y procesos que les montarán.5. “No perderán ni un pelo de su cabeza”, ante el odio de quienes nos arrastran bajo todo tipo de difamaciones y estigmas.Estos cinco NO son el hilo conductor de lo más grande que un católico tiene: la presencia del Señor en la Eucaristía. ¡Vivela éste y todos los domingos! Y no te acobardes por lo que sucede, aunque tambalee la tierra. ¡No estamos solos!

VER COMENTARIOS
Columnistas