Pescadores de hombres

Pescadores de hombres

Enero 21, 2018 - 08:54 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Los jóvenes hermanos Simón y Andres, Santiago y Juan, pescadores en el mar de Galilea, pequeños empresarios de los frutos del mar, en un momento dado, dejan todo y deciden seguir a Jesús que los invita a ser pescadores de hombres. Marcos 1, 14-20. ¿Que vieron estos muchachos en Jesús para tomar un nuevo rumbo en sus vidas?

En Jesús encontraron primero que todo un hombre auténtico, un maestro que les enseñaba con su testimonio y con su palabra la verdad, la bondad y la belleza de Dios.

En Jesús descubrieron el cumplimiento de las expectativas mesiánicas anunciadas por los profetas a través de la histotria del pueblo de Israel, el pueblo elegido por Dios. Con Jesús el tiempo de la salvación es una realidad.

Con la presencia de Jesús, los primeros discípulos comprendieron que el Reino de Dios está presente como una realidad que comienza a combatir el dominio del mal y del pecado que se había apoderado del mundo. A partir de Jesús, Dios nos ofrece a todos un reino de justicia y de paz. El perdón y la reconciliación, valores del reino, son los caminos para la paz.

En la predicación de Jesús oyeron una invitación muy concreta al cambio del corazón y de la mente para dejar una propuesta de religión basada en la ley y las normas minuciosas que ahogaban la persona por una propuesta de amor a Dios y al prójimo a la manera de Jesús, es decir, con misericordia, con profundo respeto por la dignidad de cada persona y con una capacidad de sacrificio hasta la muerte en la cruz por toda la humanidad.

En la persona de Jesús los discípulos vieron que la Palabra de Dios se hizo hombre. Por eso cuando Jesús los invitó a creer en el evangelio (la buena nueva) ellos no dudaron en aceptar esta propuesta como respuesta generosa al don de Dios. Creer en el evangelio significa creer en Jesús, Dios hecho hombre, y creer en su palabra que es vida, luz y alimento para el camino de nuestra existencia cotidiana.

Indudablemente la fascinante personalidad de Jesús les cambió la vida a este par de hermanos pescadores. Ahora comienzan con Jesús a vivir una nueva fraternidad, se inician como discípulos del maestro de la vida para luego ser llamados apóstoles o misioneros de Jesús.

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