Nuestro amor primero

Nuestro amor primero

Diciembre 28, 2014 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Que estos días de Navidad y comienzo de año, sean bendecidos con el Amor manirroto de Dios. Este derroche divino lo experimentamos ya en la encarnación: Dios informa de ese amor, comparable solo al de nuestros padres, papá y mamá, la vida de cada ser humano. Nos infunde un espíritu filial hacia él y fraternal hacia nuestros prójimos. En su Hijo Jesús de Nazaret, Dios nos hace hijos adoptivos suyos, hermanos de su Hijo, capaces de adoptar como madre a María. Es toda la trama de vínculos familiares: amor de esposos, padres, hijos, hermanos. En ellos el amor hace referencia a la fuente que lo hace inagotable: Dios es el amor primero, fontal, en la cadena amorosa de nuestros lazos humanos. Por ello, es fundamental que toda persona trascienda, por vía de saberse amado y ser capaz de amar, hasta el Amor, con A mayúscula, es decir, hasta Dios mismo. Sin ello, la conciencia que uno tiene de sí mismo y de la realidad, queda deformada. Allí está la verdadera raíz de las conductas desconcertantes, de agresividad y violencia, entre muchas otras, hasta extremos irracionales.Hoy la Palabra de Dios ejemplariza, tanto con Abraham, Sara e Isaac, como con José, María y Jesús, este tramado de constelaciones familiares. Y nos pone en sintonía con la Iglesia que convoca a reflexionar sobre el menosprecio y hasta rechazo absurdo por el matrimonio y la familia. El Sínodo extraordinario acabado de pasar y el ordinario que se hará en 2015, alimentan esta convocatoria. Acojamos la Palabra de hoy, ícono de la familia, con gratitud y aprecio por la que Dios nos regaló y hemos sido criados. En toda familia, los niños y niñas resplandezcan como razón de ser del amor entre hombre y mujer, de la institución del matrimonio y de la familia nuclear. No prolonguemos la ‘matanza de los inocentes’ por Herodes, impidiendo el derecho a nacer, a tener una familia y a contar con la garantía de hacerse personas, que asiste a todos los que entran en la biosfera humana.

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