Los egoísmos

Octubre 27, 2013 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

El evangelio de este día nos trae un pasaje que nos permite hacer una reflexión que bien vale la pena profundizar. Nos habla de los dos personajes que fueron al templo a orar, uno de ellos con la actitud hipócrita de quien se siente perfecto y superior a los demás. “Yo no soy como los demás hombres, corrompidos, adúlteros, injustos, ni como fulano y sutano”. En nuestra sociedad hoy, en el mundo de los políticos, en los comercios ,etc., estamos siempre escuchando “yo no soy como los demás”. El dirigente de hoy así se refiere al de ayer y el de ayer dice lo mismo del de hoy. Colombia está enferma y cada uno le echa la culpa de su enfermedad al otro. El sueño del dinero fácil del narcotráfico, corrompió lo público y corrompió lo privado, los empleados públicos, los partidos políticos, el comercio, la industria, los medios, la familia, nadie puede decir “yo no soy como los demás hombres”. Estamos enfermos y mientras cada uno no admita como lo admitió el publicano, “Yo soy culpable, yo soy pecador”, no será posible la curación.No es con la permanente publicación de los crímenes y la corrupción, (que a veces parece más bien una propaganda que una noticia), con lo que podemos curarnos, sino con el cultivo de los valores y los principios para rescatar la honestidad, la rectitud y el respeto. La paz no se construye únicamente con las conversaciones en las que cada uno le echa la culpa al otro de los males de la Patria, sino con el reconocimiento de las fallas personales y el propósito sincero de un cambio, en el que cada uno se comprometa.

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