“La Transfiguración”

“La Transfiguración”

Agosto 06, 2017 - 06:35 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

La palabra transfigurarse significa cambiar de forma, de aspecto, por ello nos son familiares las expresiones: se transfiguró de la ira, el odio, el dolor; o también por una causa contraria. O un cambio de aspecto en los rostros cuando a alguien se le da una buena noticia: “se ha ganado un concurso”, “ha sido elegido como el mejor”, “ese puesto u oficio es para usted”.

El episodio de la transfiguración que contemplamos para este domingo tiene un doble carácter: Jesús se transfigura para mostrar su gloria y así fortalecer la fe vacilante de los discípulos que terminara en fracaso con su muerte.

Podemos decir que la pedagogía divina es para enseñarnos y fortalecernos porque antes de manifestar su gloria, Jesús pasaría por el dolor, el sufrimiento, la cruz y la muerte.

Este momento llena de tal gozo a los discípulos: Santiago, Pedro y Juan quienes serán también testigos de su agonía algún tiempo después de un inmenso gozo que les hace olvidarse de sí mismos para exclamar: “hagamos aquí tres tiendas: una para ti (Jesús), otra para Moisés y otra para Elías”.

Este gozo se complementa con la nube misteriosa que les cubre y la voz que les proclama: “Este es mi Hijo amado, mi predilecto”.

Escuchar al Predilecto es asimilar su enseñanza y vivir para ser “transformados”, entendiendo que para obtener la gloria eterna es necesario aceptar al Jesús que muere, porque es el Mesías anunciado en los profetas, encarnado en el Hijo de María y portador de la cruz; no menos que “el fracasado a los ojos del mundo”. Este varón de dolores será el triunfador sobre el pecado y la muerte, porque es verdaderamente el Hijo de Dios.

La cultura de nuestro tiempo pretende hacer hombres gloriosos para este mundo por la fama, el dinero o el poder, porque vivimos la civilización de lo temporal, de lo material.

Nos urge trascender la vida y pensar en la eternidad gloriosa.

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