La paz es producto del amor y la misericordia

Septiembre 15, 2013 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

En los textos que hoy nos trae la Iglesia en su liturgia, y como culminación de los eventos que se han celebrado en la semana de la paz, encontramos puntos muy interesantes para reflexionar, el hombre que pierde una oveja, la mujer que pierde una joya y el hijo que abandona el hogar, perdieron la paz, solo el amor inventivo que al primero lo lleva a dejar en el corral las noventa y nueve, a la mujer a barrer la casa y al hijo pródigo a levantarse y volver donde el Padre, les vuelve la tranquilidad y la paz. Hoy en el mundo amenazado por guerras de consecuencias impredecibles, en naciones como la nuestra, azotada inmisericordemente por la violencia, en hogares destruidos por resentimientos y rencores, en personas carcomidas por odios y envidias; necesitamos el Amor inventivo para que los gobiernos encuentren soluciones de diálogo y entendimiento para construir la paz. Amor inventivo para que en Colombia descubramos caminos de justicia y de paz. Amor inventivo para que en los hogares se depongan los resentimientos en familia y se consiga la paz. Amor inventivo en cada persona para sanar el corazón de odios y construir la paz fraterna.Pero ese amor tiene que tener la característica de la misericordia que perdona, como el pastor que toma sobre sus hombros, la oveja extraviada, es decir que la comprende y le ayuda. Como el padre que corre al encuentro del hijo le da ropa nueva, lo invita a la fiesta, porque le perdona y porque cree que es sincero. Es necesario creer en los demás para construir la paz.La guerra engendra nuevas guerras, la violencia produce más violencia. El AMOR hace germinar la alegría de la paz. LA MISERICORDIA que perdona siembra la paz.

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