La otra paz, la de Jesús

La otra paz, la de Jesús

Abril 23, 2017 - 07:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

“Paz a Ustedes”: por tres veces saluda así el Resucitado que se aparece al grupo de sus discípulos por dos domingos seguidos.

El Resucitado pasa las puertas cerradas de la casa y abre los trancados cerrojos del alma de sus discípulos, incluso de Tomás, quien se resiste a creer el testimonio de la comunidad. Miedo, impotencia, dolor, rabia, desquite, dudas, son ese cerrojo anímico, grupal.

La paz es un don de Jesús Resucitado. No es la comunidad la que la da, no son los argumentos, no es la democracia, no la impone nadie: es una apertura interior que se recibe por alguien que se pone en medio, que nos enseña sus cicatrices de víctima inocente, de crucificado. Alguien que nos invita, como lo hace con Tomás, a que ‘demos el primer paso’ hacia Él, hacia esta oferta divina de misericordia, hacia la verdad de la vida que vence mi muerte y del perdón incondicional de Jesús que pulveriza nuestros odios.

Se requiere de esta verdad que nos reconcilie primero a cada uno consigo mismo, con la vida, con Dios y con el futuro.

Después podrá venir la verdad del pasado, del daño que nos hemos causado y de las cosas, de los bienes materiales. Esa que requiere justicia, reparación y no repetición. Después vendrá, como dice la primera lectura de Los Hechos, esa paz comunitaria y social, ese compartir bienes y responsabilidades, ese futuro nuevo (2,42-47).

Empecemos, desde ya, a prepararnos con esta Palabra, para la visita del Papa Francisco a Colombia, mirando esa ‘otra paz’ que sólo da Jesús, el Señor. Confiemos a Él la tarea de abrir los cerrojos que nos impiden a los colombianos reunirnos y tener la experiencia de una paz reconciliadora.

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