“La oración del humilde traspasa las nubes”

Octubre 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Gracias debemos darle al Señor por el don de la Fe. Sin ella, nuestra vida sería incompleta, nuestros sueños se quedarían sólo en eso; el vacío terminaría por ocupar el lugar de nuestros ideales. Quienes tenemos Fe experimentamos no sólo que nuestra lucha de cada día tiene sentido, sino que el mismo Dios nos acompaña y nos guía para que no sucumbamos en medio de los momentos difíciles y de oscuridad que continuamente nos acechan.Quienes deciden no darle cabida a la Fe en su vida, se enfrentan a la misma únicamente con sus pensamientos y gustos, llegando, tarde o temprano, a quedar atrapados en un orgullo irracional que los lleva a creerse siempre mejores que los demás y terminan por despreciar a todo aquel que no piense como ellos.La palabra de Dios para este domingo nos invita a vivir la vida con verdadera humildad que, desde la Fe, no consiste en otra cosa que en sentirnos en las manos de nuestro Creador y Salvador, y experimentar cómo de Él proviene toda la ayuda necesaria para superar las limitaciones e incoherencias y poder así llevar adelante un proyecto de vida que le dé sentido a las luchas y fatigas de cada día. Por eso nos recuerda que la oración, distintivo esencial del verdadero creyente, debe estar marcada, no por un corazón engreído que busca ser reconocido como el que todo lo hace bien y es mejor que los demás, sino por uno que, reconociéndose como creatura y sintiéndose necesitado de la ayuda divina, tiene la certeza de que siempre será escuchado y atendido en sus necesidades.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad