La fuerza de la Palabra de Dios

Junio 17, 2012 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Hay paquetes de noticias en nuestros medios de comunicación que siembran desasosiego en el corazón, roban la esperanza, pisotean la fe en la vida, hieren el amor. ¿Hasta cuándo tenemos que vivir de malas noticias? Hay buenas noticias y entre ellas el anuncio del Reino de Dios entre nosotros que el evangelio de Jesús hoy nos presenta.Marcos 4, 26. “El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega”.El Reino de Dios no se impone por la fuerza de las armas o por las estrategias del poder. No aparece en grandes acontecimientos. Es una realidad humilde como la semilla de mostaza que, “cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra”. Marcos 4, 31Jesucristo ha realizado esta siembra de la Palabra de Dios en el corazón de muchos hombres, de familias y comunidades. Y los frutos del Reino de Dios se hacen visibles en la fe comprometida de sus discípulos, en la esperanza alegre de la vida eterna, en la caridad sacrificada de muchos misioneros que gastan su vida por compartir la experiencia de Cristo.Es cierto que la fragilidad de nosotros en la Iglesia es a veces dolorosa y triste pero gracias al poder silencioso de la Palabra de Dios que está sembrada en nuestras vidas somos llamados constantemente a la purificación, a pedir perdón y a vivir el optimismo de una vida nueva cuyo crecimiento solo depende del amor infinito y misericordioso de Dios.

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