Juan Pablo II, sembrador de paz

Julio 10, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Hemos recordado con mucho cariño a nuestro beato Juan Pablo II que hace 25 años vino a Colombia con una intención muy concreta: “Con la paz de Cristo por los caminos de Colombia”. Con su testimonio fascinante sembró entre nosotros la Palabra de Dios como semilla de paz y de esperanza. Precisamente el evangelio de hoy (Mateo 13, 1-9) nos presenta a Jesús como un maestro recursivo que para enseñar a sus discípulos la Palabra de Dios se sube a una barca de pescadores y en medio de la belleza del mar le predica a sus discípulos que lo quieren oír.A través de la parábola llamada “El Sembrador” Jesús nos dice que el sembrador siembra con generosidad porque esparce su Palabra por todas partes sin tacañería ni limitación. En cambio dentro de la gente que recibe la semilla se distinguen cuatro clases de terrenos: la orilla del camino, el pedregal, las espinas y la tierra buena.La orilla del camino es un terreno duro, la semilla se queda en la superficie y las aves se la comen rápidamente. La Palabra se pierde por la superficialidad del oyente.En el pedregal la semilla se siembra entre las rocas pero con el sol ardiente y la poca tierra, todo se seca. La Palabra se pierde por la inconstancia del oyente.En las espinas la semilla sí brota pero cuando crece las mismas espinas ahogan las maticas y se mueren. La Palabra se pierde por las preocupaciones y la seducción de las riquezas del mundo.En la tierra buena, la semilla crece y produce cien, sesenta y treinta de los frutos que Dios quiere. La Palabra bien sembrada en los corazones que son tierra buena da frutos excelentes de caridad y de compromiso misionero. El beato Juan Pablo II fue al mismo tiempo tierra buena y sembrador de la mejor semilla de Dios entre nosotros.

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