¡Glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

¡Glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

Enero 15, 2012 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

La Liturgia de este día nos invita a contemplar nuestra vida como una respuesta a Dios, quien continuamente nos llama a reflejar en nosotros aquella vida divina que nos debe identificar como verdaderos hijos de Dios. Es triste ver cómo el mundo pareciera hacernos olvidar la dignidad que tenemos como seres creados a Imagen y Semejanza de Dios. El culto al cuerpo, la pornografía a través de los medios de comunicación, la búsqueda del placer sin límites, la degradación de la sexualidad camuflada bajo la ideología de género, la proliferación de casas de lenocinio, etc., son sólo algunos de los signos que reflejan cuán lejos estamos de valorar nuestra vida como sagrada que, por haber salido de las manos y del corazón de Dios, debemos vivirla no según nuestro parecer, sino según su divina voluntad. Qué bien nos cae en este tiempo la llamada de atención del apóstol Pablo: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poséis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!”. Nunca será fácil vivir de acuerdo con nuestra dignidad de hijos de Dios, y menos en el mundo en el cual muchos se atreven a relativizar los principios morales. Sin embargo, no podemos olvidar que si el mismo Hijo de Dios vino a este mundo y se quedó con nosotros, no es sino para acompañarnos y ayudarnos, de tal manera que no nos vayamos a perder en medio de caminos superficiales. Pongamos en Él nuestra confianza y pidamos continuamente su ayuda para poder responder de manera personal a llamada a la santidad que a cada uno nos hace de manera particular.

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