Generosidad sin límites

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El Salmo 68, 6 define a Dios como “Padre de huérfanos, tutor...

Generosidad sin límites

Noviembre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

El Salmo 68, 6 define a Dios como “Padre de huérfanos, tutor de viudas”. Y el Evangelio de hoy presenta a una viuda que visita la casa de Dios, donde las personas están llamadas a dar y donar. El texto original griego es muy fuerte: toda la vida de ella. Se entiende entonces la frase que pronuncia Jesús al observar a esta mujer: “Dio más que los otros”. El gesto de la viuda es otra formulación del primer mandamiento: Dios ha de ser amado con todo el corazón. Ella enseña que cada día lo espera todo de Dios. Nosotros en cambio pensamos que ‘ser’ significa autoafirmarse, no depender de nadie, tener todo para no pedir. El misterio del ser supremo que es Dios está orientado al don, al perdón. Jesús lo expresaba diciendo “yo no hago nada por mi cuenta”, “mi enseñanza no es mía”. Jesús es rico porque recibe todo del Padre y sin embargo, Jesús es pobre: murió en el despojamiento y no sólo en la pobreza de quien muere sin dejar nada, sino en la de quien muere como un fracasado en la desnudez de la cruz. Cada uno de nosotros es un pobre, que no debería fomentar la autosuficiencia porque no somos propietarios de la vida, ésta nos puede ser reclamada de improviso. A mí, la viuda me enseña que Dios no es un concepto, ni una bella idea, sino una realidad en el sentido más profundo del término. Dios regala a manos llenas, la persona que tiene confianza en Él sabe vivir con serenidad el día a día y no vive la pesadilla del mañana. Este año de la fe es una oportunidad descubrir a Dios como la gran riqueza. Él nos cuida, nos da el pan cotidiano, la salud, la familia, el trabajo y en Jesucristo nos regala la gracia del perdón y encima desea morar entre nosotros haciéndonos templos del Espíritu. Un antiguo prefacio cantaba: “Cuan rica era la pobreza de la viuda. Cuan espléndida la fe que dio lugar a tal gesto. Mirad, dinero tan escaso, oculto en un rincón, ha colmado la tierra y ha ascendido al cielo”.

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