En busca de la luz: Cristo

En busca de la luz: Cristo

Enero 02, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Cuando se está en tinieblas se busca con afán la luz. La humanidad sumida en las tinieblas de la mentira, de la falsedad, de las contradicciones, de las apariencias y del engaño, siempre ha buscado la luz de la verdad, del amor, del bien, de la belleza, de la autenticidad y del sentido de la vida.“El pueblo que habitaba en tinieblas vio brillar una gran luz”, así lo había anunciado el profeta Isaías. Y esta aspiración de salir de las tinieblas a la luz se cumplió en la plenitud de los tiempos en Jesucristo, quien afirmó: “Yo soy la luz del mundo el que me sigue no camina en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida”.La Epifanía es la fiesta de la manifestación del Señor a todos los pueblos paganos, que misteriosamente en las personas de los magos de oriente, se ponen en camino de búsqueda para encontrar la luz del mundo en Jesucristo. Aquel por quien vale la pena dejarlo todo y descubrir en Él, único y gran tesoro que sacia el deseo de la felicidad.Qué diferente sería Colombia si los que rigen nuestra patria buscaran siempre la luz del bien común y arrinconaran sus mezquinos intereses. Qué bueno sería si los constructores de la sociedad, en este nuevo año, buscaran la luz de la solidaridad que impulsa a poner los talentos y capacidades al servicio de nuestra patria. Qué satisfactorio sería si quienes han recurrido a las armas, buscando una nueva sociedad, dejaran las tinieblas de los caminos equivocados de la violencia, para entrar en el camino del diálogo para alcanzar la justicia y la paz. Qué cambio si quienes están en las tinieblas del narcotráfico, de la corrupción, de la ilegalidad y de la delincuencia, volvieran a la paz del buen camino de la ética, los valores y la honestidad. Qué provechoso para las víctimas de la injusticia y la violencia pasar a la luz del perdón y la reconciliación. Qué progreso si quienes no respetan la vida humana en todas sus etapas, volvieran a la luz de la cultura de la vida.Qué gran esperanza y gozo para el mundo si como discípulos misioneros de Cristo, lleváramos con valentía y decisión la luz del Evangelio a los demás.

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