El que viene a mí no tendrá hambre

opinion: El que viene a mí no tendrá hambre

¡Qué promesa tan impresionante nos regala hoy la Palabra de Dios! ...

El que viene a mí no tendrá hambre

Agosto 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

¡Qué promesa tan impresionante nos regala hoy la Palabra de Dios! Jesús nos ha prometido: “El que viene a mí no tendrá hambre”. Promesa que existe desde hace más de 20 siglos y que, si la tuviéramos en cuenta, dejaríamos de sufrir por tanta hambruna que encontramos a nuestro alrededor. El hambre que acosa al mundo no se circunscribe solo a la India, de donde las imágenes que circulan por los medios de comunicación nos hacen escalofriar; la situación de pobreza extrema en que viven tantos compatriotas nuestros, es también un poderoso llamado a nuestra conciencia y a la forma como estamos aprovechando y distribuyendo las riquezas que de Dios hemos recibido.Qué no decir del hambre de Verdad, Justicia y Paz que aflora en nuestro interior, principalmente cuando reconocemos que no estamos en el mundo por casualidad, sino que Dios cuenta con nosotros para ayudar a que, en cada persona que nos rodea, resplandezca la dignidad que todos tenemos como hijos de Dios y para que juntos construyamos el mundo que tanto anhelamos.La Promesa de Jesús nos invita a ponernos en camino. Ir a Él implica salir de egoísmos y comodidades, para permitirle que nos sacie con su Sabiduría divina y con su infinito Amor. Él es el Pan de Vida Eterna que sacia toda necesidad humana. Ir a Él nos exige no quedarnos cruzados de brazos ante las miserias de nuestros hermanos, sino a buscarlo a Él en las personas que están a nuestro rededor, manifestándoles el amor sin límites que Él nos ha trazado, para ayudar, con lo que somos y tenemos, a saciar el hambre material y espiritual que amenaza con destruirnos.La Promesa está dada. De nosotros depende aprovecharla para contemplar la fuerza de la Palabra que el Señor nos ha enseñado.

VER COMENTARIOS
Columnistas