Sueños peligrosos

Sueños peligrosos

Septiembre 19, 2010 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

“No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”, dijo el premio Nobel don Camilo José Cela. Y ahora que vengo de sitios donde las Farc plantaron su bestialidad como San Miguel, en la frontera con Ecuador, me parece que debemos hacer un análisis profundo sobre lo que está pasando en la guerra.Me parece que con la ida de Uribe y durmiendo en los laureles de esa cacareada seguridad democrática que nos vendió, se nos olvida lo que él mismo dijo: “La culebra está viva y hay que seguir pendientes, sin triunfalismos”.Quiero decir que nos quedamos dormidos y nos jodieron, parodiando al escritor. Mientras la víbora herida descansaba, se recuperaba y se preparaba para nuevos asaltos, las fuerzas policiales y militares se confiaron en la seguridad aparente, no actualizaron sus métodos de defensa y ataque y ahora reciben el castigo de los insurgentes que sí estaban estudiando otras maneras de la ‘guerra de guerrillas’, más cruel, más impactante y quizá más segura.Eso les ha dado los resultados lamentables: más de 70 víctimas entre muertos y heridos en El Doncello, El Bagre, Samaniego y San Miguel, que se producen en el Caquetá, Antioquia, Nariño y Putumayo. Es decir una gran parte de Colombia. Estuve en la frontera con Ecuador: con los protagonistas civiles y policiales recorrí los dos cerros más estratégicos de San Miguel. Y no nos metamos mentiras: “Lograron coronar Cerro Tres y Paquistán, son dos baluartes para este sitio. Y coparon los otros cuatro y eran como 200 guerrilleros”, cuentan los testimonios directos que recogí. Supe que la balacera duró tres horas, y que según mis protagonistas “nos salvó el día porque amaneció más temprano, y cuando se sintieron al descubierto por el sol arrancaron en pura verraca arrastrando sus heridos a pesar de que hasta el final tenían rodeado el cuartel y les decían a los policías que se rindieran, pero ellos pelearon hasta el final”. También me contaron que la mayoría en el grupo “eran mujeres con acento del Caquetá”.También sentí el descontento y la tristeza en algunos de los muchachos que defendieron el sitio “por las mentiras de nuestros mandos”. Todos en San Miguel, civiles y policías, estuvieron de acuerdo en que los refuerzos “se demoraron cerca de cuatro horas en llegar al sitio”. Cuando todo estaba consumado “recogieron los cadáveres”. Dos de ellos incinerados porque es la moda que aplican estos cerdos. “Nos dejaron aquí sin una orden táctica y a la buena de Dios”.Don Anselmo y sus hijos se salvaron porque corrieron a otro dormitorio de su choza, “y apenas llegué allí estalló el tatuco que lanzaron desde el cerro y cayó en las latas del techo”. Me preocupa que después de grandes éxitos como ‘Jaque’ y ‘Camaleón’ se queden dormidos y no durmiendo. Y aplicando la frase de don Camilo José, es muy posible que terminen jodidos y no jodiendo. Estas tomas no fueron improvisaciones. Otro detalle : los fusiles AK-47 chinos nuevos que ya suman 700 los decomisados, son parte de nuevas estrategias de “la víbora, que no está muerta”.Reconozcan el conflicto y apliquen en el peligroso mapa de la nueva guerra lo que bautizó el general Naranjo como “Riguroso Protocolo Operacional”.

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