Profetas lejos de la tierra

Profetas lejos de la tierra

Octubre 20, 2013 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Cada uno de los tres intentó llegar a un Mundial dirigiendo nuestra Selección Nacional pero no fue posible. Las causas, la historia las analizará con los directivos de entonces que no aguantaron ni le tuvieron paciencia al proceso que Reynaldo Rueda, Luis Fernando Suárez y Jorge Luis Pinto presentaron con vista a la cita mundial del fútbol.Hoy, el triunfo les sonríe y por primera vez en la historia deportiva nacional estos tres mosqueteros del balompié van al Mundial Brasil 2014 como técnicos de Ecuador, Honduras y Costa Rica. Ya lo habían logrado Suárez con Ecuador y Rueda con Honduras, en Alemania y Sudáfrica.No ha sido camino de rosas para ninguno. Así lo recordamos anoche en mi programa ‘Crónicas de Caballero’. Recordamos con Rueda, gran señor en la cancha y fuera de ella, la noche de su salida de la Selección en Barranquilla, sus lágrimas, su impotencia y frustración por todo lo que rodeó ese momento amargo e inolvidable. “Fue duro, difícil para mí y para mi familia. Gracias a Dios y al fútbol que me abrieron de nuevo la puerta de la vida”, me dijo el técnico del Ecuador que además debió superar la muerte repentina de ‘Chucho’ Benítez, su líder en plena eliminatoria, y luego de haber recibido del jugador un mensaje de condolencia por la muerte del padre de Rueda. “No tuve tiempo ni de contestarle porque la noticia de su muerte fue inmediata. Solo sentí el gran dolor de perderlo como amigo y como líder del equipo”. Ahora, con el tiquete mundial en la mano, los muchachos le hicieron un homenaje en el vuelo de regreso a Quito. “No lo olvidaremos jamás y siempre estará en nuestros eventos”.Desde Tegucigalpa, Luis Fernando Suárez me contó que “jamás le pasó por la cabeza dirigir a Honduras”. Fue Reynaldo Rueda quien me llamó y les recomendó a los directivos mi nombre. “Y aquí estoy. Listo para el Mundial donde iremos a protagonizar con claridad y objetivos fijos”. Buena lección de solidaridad y reconocimiento mutuo entre colombianos fuera del país, mientras aquí dentro nos matamos a diario buscando la paz.Y en San José de Costa Rica hablamos con Jorge Luis Pinto. Quizás el más señalado por los medios por su carácter fuerte y explosivo. Enfrenta críticas con la misma vehemencia con que las lanzan algunos periodistas: “Estoy contento con el triunfo de los tres. Somos buenos amigos y nos respetamos porque, sin modestia, estamos en la elite del fútbol mundial. Allí solo llegan los hombres completos y con carácter”, me dijo. Lo que más me gustó de estos tres señores fue su capacidad para borrar rencores. No hay nada en su mente de lo pasado, y solo piensan en sus fórmulas para ser protagonistas del Mundial de Brasil.Y para la selección de Pékerman, solo elogios. De muchas maneras, los tres directores son padres de esta camada que nos regresó al Mundial. Dice Pinto: “Excepto dos jugadores (Amaranto y Yepes), todos los demás son la generación del Siglo XXI, jugadores de grandes ligas con roce internacional que les permitirá protagonizar en Brasil”.Dijo don Quijote a Sancho: “Sábete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de injurias pasadas”. Frase que viene bien para estos Quijotes del fútbol que fueron profetas lejos de la tierra.

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