Pelear para confundir

Pelear para confundir

Abril 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Pelear es la tarea que a través de su ya famoso twitter inició el ex presidente Álvaro Uribe desde el pasado 7 de agosto. Tal vez, no todo estaba “atado y bien atado” como él creía y como dijo en sus últimos momentos el dictador de España Francisco Franco.Me parece que su sucesor, Juan Manuel Santos, resolvió abrirse, como dicen los muchachos ahora. Guardados respetos sin atender órdenes ha ido llevando su gobierno con buena mano, sobre todo en la relación internacional que tanto daño nos había hecho.Pero su twitter no para. Cada uno es libre de opinar y para eso, entre otras cosas, se inventó esta red social. Lo grave es usarla para confundir al país, sobre todo en esta época invernal que tiene a casi toda la nación cubierta de agua y con malos augurios para los compatriotas.Así como casó las peleas en su gobierno las está casando ahora pasando por encima de la Justicia, apoyando marchas contra sus decisiones en el caso de Agro Ingreso Seguro, aunque las investigaciones hayan destapado todo el mal manejo que se dio a estos dineros que fueron desviados de los campesinos para ingresar en arcas de amigotes del gobierno que no proponían nada nuevo en el agro, y en muchas ocasiones no tenían idea de una siembra.Uribe trata de justificar su intervención en la marcha de “corazón y solidaridad”. Pues eso es lo que debería mostrar y dejar que los poderes actúen en consecuencia con las necesidades que nos rodean y apuran. Para eso hay una Corte, un Fiscal y unos jueces que llegaron a sus estrados investidos de imparcialidad para impartir justicia.Dejémoslos trabajar. ¿Por qué bombardear lo bueno que se está haciendo simplemente porque no pertenece a su esquema?Ya se lo insinuó el presidente Santos de la manera más cordial: “cuando sea ex presidente me dedicaré a dictar clases y no a molestar al presidente de turno”. Ahora, Uribe escogió Semana Santa para torear el ‘obispero’. Le increpó a monseñor Rubén Salazar que “prefería la pasión política a dar ejemplo como prelado”. La respuesta del Primado de Colombia no se hizo esperar: “El pensamiento de la Iglesia no es de sacristías. Tiene un mensaje social que es luz del mundo, y esa luz es para que brille no para meterla en un cajón. Así que, gústele o no le guste al que sea, seguiremos predicando la verdad”.Y don José Obdulio Gaviria escribió de inmediato: “Cada loro en su estaca. Que monseñor Salazar se dedique a las siete palabras y deje que Uribe siga con sus 140 caracteres”. Y ripostó el Arzobispo: “Es que yo no le he dicho nada al presidente Uribe. Es él quien se siente aludido. Yo no lo he mencionado para nada, ni lo mencionaré porque mi oficio no es señalar a nadie sino predicar lo que a la luz del evangelio le conviene al país”.El ex presidente Uribe tuvo su turno. Se le agradecen algunas obras, pero me parece que ya tuvimos bastante con sus ocho años y hay que respetar las decisiones de quienes nos representan hoy en el poder. Ellos están destapando la verdad de las ollas que no habíamos olido.No hay que pelear para confundir. Hay que aceptar lo que se hizo mal, y así la historia le dará el puesto que merezca después de la Justicia.

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