Paz esquiva y contradictoria

Noviembre 18, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Estoy en La Habana desde el martes 13. Vine con el  ánimo de llegar directo al trabajo por la paz con las Farc. Suponía que el 15 estaríamos contándole a Colombia que este proceso se inició, y que viene el  trabajo serio de las partes sobre el complicado tema del agro colombiano, sobre los campos que Farc y  terratenientes les quitaron a los campesinos que ahora quieren volver, y al  menos los de la guerrilla los han encontrado  minados.Pues aquí también encontré hostilidad. Primero, la fecha se corrió para  mañana 19, luego se corrió el cerrojo de la puerta de El Laguito, la zona donde descansan los  guerrilleros encabezados por ‘Iván Márquez’. Está cerrado para las cadenas colombianas porque no les gustó el tratamiento que se les dio en la presentación oficial en Oslo. Llevo desde el día que llegué tocando la puerta de las casas que ocupan, y nada que se abren. La verdad, sin ninguna mala respuesta; pero de la manera más amable, simplemente no están, no han llegado, salieron de La Habana; están ocupados y luego le devuelven la llamada. En fin, evasivas que ya hasta me dan risa porque mientras dan esas respuestas, veo a ‘Tanjia’ o ‘Alexandra Nariño’, quien parece será la vocera ante la prensa mundial, salir a mostrar sus frases de “país con pan” o “Colombia con techo para todos” y otras jaculatorias que aprendió en estos años de manigua.Para las agencias internacionales no hay veda. Para los medios  colombianos, sí. Y esto parece que será lo normal en el proceso. Yo respondo por lo mío y lo único que se me ocurre contestar a lo de Oslo es que aquel día ‘Iván Márquez’ habló 34 minutos  sin tocar el tema central que Colombia esperaba. Luego, la rueda de prensa se pasó en directo en un 70% del contenido de las partes. No se por qué el reclamo.Cuando vi la amenaza en el comunicado que solo citaba a los “medios alternativos”, me imaginé una bravuconada de las Farc. Pero no, es solo el silencio, y a la hora de la paz esto no merece más comentario. Hasta ahora, mucho bla-bla-bla , y poco contenido de lo que espera ese país cada vez más maltratado por el llamado ‘Ejército del Pueblo’. Si no, miremos hacia Suárez, Cauca, y hacia Pradera, Valle. Me imagino la negativa del Gobierno a la “tregua de navidad” que no es más que una costumbre manida  de distraer los procesos para seguir asesinando y secuestrando.Esta tarde llegará la delegación del Gobierno encabezada por Humberto de la Calle. Mañana al medio día en medio de mucha tensión se inicia el diálogo. Y la expectativa de todo el mundo con los ojos sobre la mesa de La Habana.Una reflexión: aunque sobre la paz todos tenemos el derecho de ensayar, Colombia necesita de cordura, de paciencia, de insistencia y de buena voluntad. La confianza, que es lo más importante, como decía el comandante Fidel Castro, se las entregó el pueblo colombiano a los representantes de la insurgencia y del Gobierno y por lo tanto ellos serán los responsables de cumplir, por encima de las mezquindades y los vetos. Las bravuconadas son papel quemado y lo único que interesa es la noticia de que ya no habrá más sangre en Colombia por parte de las Farc: Y que la invitación será extensiva al ELN, que aquí ya perdió tiempo precioso en varios procesos. Nosotros los periodistas estamos a la orden de la noticia, y la única noticia que estamos esperando es la paz, que aunque contradictoria y esquiva, es posible.

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