Para qué Quito

Agosto 01, 2010 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Me sorprendió la convocatoria urgente de una cumbre de cancilleres de Unasur, hecha por Venezuela, para tratar el rompimiento de sus relaciones con Colombia. Estaba fuera de juego porque cuando Caracas las rompió, para variar anunció con insultos que no volvería a hablar del tema hasta el próximo gobierno.“Hubo momentos críticos y difíciles pero sin perder el respeto”, diría Ricardo Patiño, canciller anfitrión, al final de la reunión en Quito. Maduro inició acudiendo a la vieja paranoia paramilitar y Bermúdez lo frenó con la realidad. Le recordó que siempre recurrieron al mismo argumento, “y nunca se llegó a ninguna evidencia. Tanto que el propio presidente Chávez indultó varios jóvenes acusados y los devolvió a sus familias en Colombia”. Carta ganada.Asistencia importante. Fueron ocho cancilleres titulares, dos viceministros y un embajador, que tuvieron tiempo para conocer el tema, hablarlo, discutirlo y aprobarlo en un consenso: al final, la propia Venezuela bloqueó la declaración pues aunque contaba con un coro a su alrededor, éste no cantó. Carta ganada. Venezuela trató de presentar un supuesto plan de paz para la región. Pero la región no confía en Venezuela, porque tiene a sus soldados en maratón diaria obedeciendo las constantes órdenes de desplazamiento del coronelísimo bocazas.Entonces acusó a Colombia de las fosas comunes de La Macarena (400 muertos y tan sólo 46 identificados por Medicina Legal). Y anunció que vienen más espectáculos macabros como éste, según sabe su gobierno. Colombia lo negó e insistió en que son cementerios con muertos en combate que pertenecían a la guerrilla. Mintió, porque no puede ser normal en ninguna parte del mundo un cementerio de N.N. que alguien llamó cementerio irregular. Tampoco es cierto que todos eran guerrilleros porque quedaron vivos familiares y conocidos que temerosamente atestiguaron a los eurodiputados sobre la calidad de ciudadanos comunes de los masacrados. Carta perdida y peligrosa que deja este gobierno. Me pareció gravísima la polarización entre periodistas venezolanos, ecuatorianos y colombianos. Algunos de los dos primeros países andan en plan de “investigadores secretos” tomándonos fotos, grabando conversaciones e informes mientras nosotros informábamos a nuestros medios en Colombia. Esto ocasionó más de un roce en la antes cordialísima sala de prensa.Por último, lo positivo fue la citación urgente de los cancilleres a sus presidentes para una cumbre en agosto, después de posesionado Juan Manuel Santos. Allí podrán hablarse de tú a tú con todos los poderes y sin necesidad de hacer consultas como sucedió el jueves. Allí veremos la reacción de Chávez al ver a Juan Manuel Santos en su mismo nivel, a pesar de todo lo que se han dicho. Para todo esto sirvió Quito.

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