No puede ser cierto

Mayo 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Fue la frase de la semana, cuando las Farc a través de ‘Iván Márquez’ le respondieron a María Jimena Dussán que no tenían ningún secuestrado en su poder. Y con la captura de Sigifredo López por las acusaciones que le hizo la Fiscalía.No puede ser cierto que el cinismo de las Farc nos tape la realidad y traguemos entero. No es cierto que no tengan secuestrados. Yo no sé hasta qué punto uno puede creer lo que dicen los jefes de los frentes que ‘Timochenko’ dice haber consultado.Dónde están entonces Luis Hernando Peña Bonilla que estaba en el grupo de Íngrid y cuyo cadáver reclamó el general Óscar Naranjo. Dónde está Herman Guaquéz, humilde policía campesino que se llevaron de las montañas de Nariño. Dónde está Kike Márquez, a quien invocan doña Amalia y don Ismael, sus padres, cada ‘noche de libertad’.Y qué se hizo Manuel Alejandro Castro Patiño, soldado en licencia que maltrataron ante los ojos de su madre en la vereda La Arruyuela de Cajibío. Y los seis campesinos que se llevaron con él. Dónde andan los hermanos Guillermo y Reynaldo Cordón, a quienes se llevaron de San Vicente del Caguán y Mesetas sin que su hermana, Consuelo, tenga alguna noticia de ellos y de su cuñado José Arvelay Loaiza. Y así pudiera seguir con la lista macabra hasta agotar las páginas de este diario. Es la misma lista que las Farc fueron ‘chuleando’ en la montaña sin ninguna explicación y ahora niegan con cinismo la existencia de estos colombianos que secuestró el llamado Ejército del Pueblo.Señores de las Farc y del ELN: contarles a estas familias qué pasó con los suyos en lugar de seguir con la cobardía del misterio y el miedo a decir que quedaron en las tumbas del olvido, o al menos tratar de recordar dónde los dejaron es un acto de decencia. Aquí recibimos sus respuestas para al menos aliviar la tragedia de estas familias que ustedes dañaron y con las que tienen esa deuda de humanidad.Otro tema, Sigifredo López. No puede ser cierto lo que hemos conocido sobre la actuación de este hombre durante el secuestro y posterior asesinato de sus once compañeros diputados del Valle, que ahora la Fiscalía acusa de perfidia, homicidio, rebelión y toma de rehenes.No puede ser cierto que el único que salvó la vida de este horror asesino a manos de las Farc haya actuado de esta manera. No puede ser cierto que salga ahora culpable de las acusaciones de la Fiscalía ese hombre al que vi lleno de lágrimas y de dolor el día de su liberación diciéndole a Danielita Narváez y a los niños Arizmendi y a todos los que estábamos allí: “Maldigo a las Farc y sólo les daré mi perdón el día que ‘El Grillo’, jefe del Frente 60, quien dio la orden de asesinar a mis compañeros venga y les explique a estos niños el porqué de su actuación”.No puede ser cierto que ese liberado feliz, que una mañana en entrevista con Juan Gossaín y el maestro José Saramago a miles de kilómetros de distancia hizo llorar al Nóbel por la situación de Colombia y su parecido con los personajes de ‘Ensayos sobre la ceguera’, sea capaz de haber actuado como lo pinta la Fiscalía, que sus motivos tendrá para aplicarle la medida de aseguramiento.Todo esto no puede ser cierto. Pero decía Agustín de Hipona: “Vox veritatis non tacet”. La voz de la verdad no calla.

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