Más vale tarde que nunca

Más vale tarde que nunca

Abril 01, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Para los actos de estos tiempos llenos de odio, las liberaciones comenzarán mañana desde la selva colombiana con aterrizaje en Villavicencio. Aunque todavía no me lo creo, mañana estos diez muchachos olvidados por la indolencia ante el secuestro regresan a la libertad. Debieron pasar catorce años para que las Farc entendieran que no son dueñas de la libertad de nadie; que esto es un derecho que nos otorga la vida; y que nadie acepta éste como ‘acto humanitario’ porque era simplemente su obligación. Es la mejor decisión cuando el mundo sabe de sus actos de barbarie, como tenerlos encadenados como animales salvajes.Pienso en las madres de Jorge Humberto Romero, Jorge Trujillo Solarte, José Libardo Forero, Carlos José Duarte, Luis Alfonso Beltrán, Robinson Salcedo Guarín, Luis Alfredo Moreno Chaguezá y el hijo de doña Fabiola aquí en Cali, César Augusto Lasso. Cuando regresen recibirán honores y conocerán nuevos miembros en la prole. Volverán a los tamales tolimenses, al ‘atollao’ valluno y al bagre en salsa de Gamarra o al cuy pastuso. Mejor dicho, volverán a eso tan sagrado que se llama libertad.Felicidad para esas familias que los reciben, y que con el corazón en la mano los esperaron tantos años, más de cinco mil días, con el corazón en la mano y la dignidad a toda prueba ante los secuestradores y ante los gobiernos que pasaron en este intermedio de sus vidas. Ante sus compatriotas que los olvidaron y sólo estuvieron pendientes del ‘show’ de cada liberación en plan de noveleros, para comentar si el uniforme era nuevo y cómo lo había conseguido, si llegaba ‘recién peluqueado y quién le había hecho ese corte tan moderno en el monte’. A Consuelo y a Clara, las primeras liberadas, les llegaron a preguntar en qué salón de belleza de pueblo se habían hecho los peinados que mostraron al bajar del helicóptero en Venezuela. Porque en nuestra amnesia no debemos olvidar que las primeras liberaciones se dieron por la facilitación del presidente Hugo Chávez.Y por Piedad Córdoba. Creo que nadie podrá demeritar su trabajo con Colombianos y Colombianas por la Paz. La única que desde el Congreso y fuera de él le puso el pecho a la brisa de la opresión que sufrían los muchachos en la selva. Con esta liberación termina el ciclo de compromiso de este grupo, que buscando voces internacionales porque las de aquí sólo se oyeron para insultar, logró reunir a Nidia Díaz, ex-Ffmln de El Salvador; Margarita Zapata, nieta de ese gran revolucionario mexicano Emiliano Zapata; Xiomara de Zelaya y varias abuelas de Plaza Mayo con Socorro Gómez, presidenta del Concejo Mundial de Paz. Ellas acompañarán a Colombia en este intento que termina con muertos de por medio como los cuatro que asesinaron las Farc por la espalda el pasado diciembre, incluido Libio José Martínez, el secuestrado más viejo del planeta.Señores de las Farc: es una oportunidad para que respondan a doña Leonor qué pasó con la vida de su hijo Luis Hernando. Y a Doña Mariela, qué pasó con su hijo Alejandro Castro. A ambas familias les exigen pruebas de vida o de muerte, si ustedes los ejecutaron, para poder gestionar sus derechos.Libertad sobre mucha sangre, pero aún así, más vale tarde que nunca.P.D. ¿Cuándo sabremos cuántos son los civiles y qué pasó con ellos?

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