Lejos del arte y cerca del tropicalismo

Lejos del arte y cerca del tropicalismo

Julio 29, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Yo no se si fue mejor o peor que la de Beijing. Lo único que vi es que las culturas, china y británica, son tan importantes y ricas como la nuestra pero los excesos del tropicalismo nos abruman. Ellos son capaces de tener al mundo dos horas pegado a una pantalla de televisión recreando la vida, combinando el recuerdo con el presente y la fantasía con la realidad.Qué delicia de producción de televisión para el estadio e internacional. 2000 millones de personas nos gozamos la inauguración de estos Juegos Olímpicos 2012 que empezaron en Londres, anfitriona por tercera vez de estas justas deportivas que reúnen al mundo en paz por unos días. Me dio vergüenza recordar la inauguración en Barranquilla del Mundial de Fútbol Sub – 20 el año pasado. Mientras el mundo se llevaba esa imagen vergonzosa de nuestros valores históricos y folclóricos, y esa realización televisiva desordenada y oscura, el viernes daba gusto ver, imaginar, vivir y gozar la revolución industrial, las enfermeras de Londres, los mercados, la crisis y esa música que nos ha acompañado siempre, gracias a Dios y esos genios del pentagrama en nuestras vidas.Los británicos, unidos esta vez por el deporte mundial, saben de eso. Los musicales de la historia nacieron allá. Recordemos a Jesus Christ Super Star, a Evita y a otros que todavía siguen en cartelera en Browday y en otros teatros del mundo. Esto de las olimpíadas nos recreó en un gran musical con Queen, Rolling Stones y ese inolvidable “Satisfaction” y claro, mis ídolos, que son los de muchos: ¡The Beatles! Cómo hubieran gozado este momento Lennon y Harrison, aunque estuvo Sir McCartney y también nos acordamos de Ringo y Elthon Jhon y todos los que dan sonrisa y lágrima nuestro vivir.El Agente 007 entró donde la Reina, y pasamos por imágenes de Mari Popins, de Peter Pan y de otras leyendas. Era una película producida con gusto inglés para el mundo por ese mago del cine, Danny Boyle.Y me acordaba de aquel desorden del año pasado en El Metropolitano en cruces de cámara donde entraban y salían sin ángulo, sin eje, sin gracia, sin nada. Valga la pena destacar el espectáculo de despedida en El Campín. Inolvidable ese bello romance coreográfico entre la luna y el sol en el cielo de Bogotá y en el suelo del estadio. Y ese orden que nos faltó en la apertura. Londres, una vez más es lección de arte, de sobriedad y de disciplina para producir imágenes gratas al mundo.Adenda 1. El gobierno dejó metidos, como siempre, a los indígenas del Cauca en la mesa que había comprometido el ministro del interior, Federico Renjifo con su colega de Defensa. No hubo diálogo. ¿Cómo quieren llegar a acuerdos, si no cumplen las promesas? Y después preguntan y lloran porque pasa lo que pasa!Adenda 2. Asesinaron cobardemente en Santander de Quilichao a mi gran amigo don Raúl Caicedo Diago. Trataron de atracarlo en su finca de descanso, y pagó con su vida el empeño que puso en sus actividades por los más pobres. Esto ocurre después del refuerzo a la Policía Nacional, que sigue sin estrenar la inteligencia y la seguridad en mi pueblo, mientras los agentes se dedican a enamorar las niñas estudiantes en las motos que pagamos los contribuyentes. ¿Para qué más refuerzo de inútiles? Paz en tu tumba, Raúl.

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