En blanco y negro

Septiembre 15, 2013 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Pasó la Cumbre Afro por Cali. Se juntó la diáspora de la Madre África y mostró al mundo su diversidad de colores, música, poesía y actualización política. Me quedo con los pensamientos y las actitudes, la seguridad y la proyección de sus mujeres con las que hablé de los problemas actuales y del futuro del país y del mundo. Lo que se llama crónicas de vida.Ratifiqué que no importa la edad. Que en la mayoría de ellas despierta el respeto y la admiración por cada una de las demás porque están interesadas en profundizar sobre valores y raíces que han sido, son y serán su sustento intelectual.La vedette del foro fue la ministra de Integración de Italia, Cécile Kyenge. La misma que ha sido víctima de los peores insultos y maltratos por parte de políticos racistas de la Liga Norte, en cuya visita le tiraron bananos a su mesa; o del diputado ultra con cargo directivo en la Cámara que le dijo “no puedo obviar la sensación de estar hablando con un orangután cuando la veo a usted”. Sobre esto le pregunté y dijo: “Respondo a los insultos con silencio, educación y cultura. Solo el conocimiento y el respeto por nuestras raíces son capaces de desarmar a los violentos”. Lección número uno para cualquier país que viva la situación de violencia que vivimos aquí y allá y que pretenda hacer la paz.Y hablando de procesos y de paz, me encontré con Marcia Santacruz, una joven abogada de Puerto Tejada, Cauca, que ha pasado al liderazgo afro en España con dos especializaciones en la Universidad Complutense y desde su ángulo analiza los diálogos de la Habana: “Son 60 años de guerra y del mismo cansancio, lanzamos otra propuesta de paz verdadera, pero veo que también esta vez siguen invisibilizados los mismos de siempre en una mesa que crea sorpresa y sospecha. Una mesa de paz que no tiene en cuenta a las mujeres en las filas del gobierno ni a las víctimas de guerrilla y Estado, o de pueblos afro o indígena que son los más directos perjudicados por las balas de los contrincantes. Creo que vale la pena una reflexión sobre la paz que estamos pensando. No una paz sorda, ciega y parcial”. Segunda lección para tanto opinador dirigido que tiene este intento con las Farc y el ELN.La más joven llegó desde Sudáfrica. Zandi Mqwathi viajó por sus propios medios con la ansiedad de esa juventud que adorna a esta mulata de Johanesburgo. Tema obligado la próxima despedida de Mandela, “el abuelo de la paz”. Me dijo: “Madiba se va pero todavía no hemos encontrado solución. Solo dependerá de nuestra creatividad. Solo creando una plataforma internacional de ideas, habilidades y tácticas podremos sobrevivir a la sombra de ese árbol de libertad que es nuestra inspiración, alma y espíritu”.Por eso la frase de combate es, “Juntos podemos todo y todos”. Lección de respeto por los mayores, su recuerdo y su sabiduría de vida. Esto me bastó para agradecer la cita mundial que albergó Cali y que sigue en Cartagena, donde habrá más historias de las que forjaron los esclavos con Pedro Claver y las que vive hoy por hoy la comunidad entre las murallas de la historia. Ojalá esto que se dialogó aquí no sea solo el saludo a la bandera como todas las Cumbres que anteponen la política a la gente.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad