El tiempo de pueblo

Octubre 07, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Es mucho lo que ha pasado, lo que se ha dicho y lo que se ha hecho desde cuando el coronel Hugo Chávez Frías llegó a la Presidencia de Venezuela por votación popular, luego de haberlo intentado por la fuerza contra Carlos Andrés Pérez.Y ha pasado para bien y para mal. Así como se han producido cosas buenas para los pobres en las misiones chavistas que han permitido una mejor salud y la desaparición del analfabetismo en la República Bolivariana, también hay abusos generados por la larga permanencia en el gobierno, como el que los poderes sean dependientes del ciudadano-presidente-coronel.Es cierto que quien más ha demostrado su fuerza en elecciones y referendos ha sido el Comandante de la Revolución que él llamó Socialismo del Siglo XXI. Con ese estandarte pretendía redimir un país saqueado por clases dirigentes que en vergonzosos gobiernos dejaron a ese país en la postración. Pero no ha sido así. Las metas productivas y la actualización tecnológica están lejos de lo anunciado. La corrupción rodea el Palacio de Miraflores produciendo más desesperanza en esta época dura, cuando falta la producción del campo y las importaciones de productos básicos inundan los mercados populares venezolanos.Si bien han logrado una política internacional que da más presencia de Venezuela, ésta es recibida con reservas en los organismos que rigen de alguna manera las naciones. Máxime cuando Chávez decidió separarla de varios foros, que aunque burocráticos e inútiles, “es mejor estar en ellos que no estar”.Salvo el referendo que perdió con los estudiantes opositores que lograron penetrar casi que hasta Miraflores, el coronel ha ganado todas las apuestas políticas con las que tentado a sus opositores, y la verdad sea dicha, los ha barrido ante la mediocridad de quienes han intentado revivir viejos partidos.En los últimos tiempos, Caracas y otras ciudades han caído en manos de la inseguridad y del crimen. Un detalle más que se agrega a la enfermedad que aqueja a Chávez, que nadie sabe dónde está, si el cáncer que dice curado y superado, y hasta dónde puede alargar su resistencia luego de un tratamiento que se refleja en su figura hinchada por la medicina.Pero el feudo del caudillo sigue intacto de la media-media hacia abajo. El pueblo, su pueblo, lo sigue considerando su vocero en el poder. Ha logrado llegar a chicos y grandes con discursos patrioteros, enseñanzas y armas para defenderse del imperialismo, que traducido en criollo significa todo aquel que esté contra el Comandante. Eso será difícil de manejar en la lejana posibilidad de que pierda las elecciones de hoy.Por lo demás , la inconformidad y la rabia se unen a Capriles Radonsky, lo que no quiere decir que crean en él como su salvador. Simplemente no hay más. Así las cosas, los números finales podrían arrojar cifras fuertes para una nueva oposición más sólida. A nadie escapan sus actuaciones agresivas durante el golpe de abril de 2002 y su débil preparación para la dirección política de esta Venezuela crítica.Ganará Chávez, tal vez con un susto grande. La nueva oposición venezolana deberá continuar su fortalecimiento durante seis años, si es que la salud del Coronel-Presidente lo permite. Hoy más que nunca, el pueblo venezolano tiene la decisión.

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