El secuestro no es la guerra

El secuestro no es la guerra

Febrero 03, 2013 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Como sigan así los negociadores de las Farc en La Habana vamos a terminar más enredados que cuando comenzó el diálogo. El tiempo apremia y los resultados no se ven. Como dijo Enrique Santos, “me preocupa el ritmo del proceso porque no sale nada nuevo, y esto es un pésimo mensaje para la sociedad”. Y claro, el uribismo reunido en Santa Marta se frota las manos con la reincidencia de las Farc en secuestrar civiles y uniformados, exige que se suspenda el proceso mientras haya secuestrados en este país.Claro que las Farc tienen secuestrados. Y lo peor, no lo reconocen o de manera soberbia se arrogan el derecho a seguirlos capturando como “prisioneros de guerra”. Y la opinión pregunta: ¿Hasta cuándo van a mentir? ¿Cuándo sabremos la verdad si esto vuelve a la ley del Caguán?Así no es señores. El gobierno escogió negociar en medio de la guerra, pero en medio de la guerra frentera, donde cada uno sabe que la pelea es peleando y no secuestrando, delito de lesa humanidad que rompe todos los esquemas de respeto a los derechos humanos, sobre todo el principio del hombre: la libertad.Esta semana hablaba con doña Emperatriz de Guevara, aquella mujer de acero que luchó por rescatar los restos de su hijo Julián, oficial de la Policía cuya resistencia terminó el día que los malos tratos y las bestialidades de las Farc rompieron sus pulmones y su grito final rompió la madrugada de la selva. Ella me dijo: “Hasta cuándo van a vivir con doble faz, y con esa crueldad que nos partió el alma. Cuándo nos van a decir la verdad de lo que pasó con nuestros hijos. Si son tan valientes por qué no encaran la realidad y asumen su culpa para que quedemos tranquilos y podamos contarles a los nietos la historia real de nuestros hijos”. Parece que la respuesta está lejana.Sabíamos que este diálogo iba a ser difícil, pero no lo hagamos imposible. Tampoco hizo bien el gobierno en ponerle marco de tiempo a un conflicto de 60 años. Es imposible dialogar con la fuerza del tiempo, aunque se entiende que el diálogo no puede ser eterno.Y mientras tanto acá, en la montaña colombiana, quisiéramos saber señor ‘Pablo Catatumbo’, si los de La Habana son los mismos que usted manda en el bloque occidental o no tienen nada que ver y estamos hablando con una parte de las Farc. Y quisiéramos saber algo de la gente que ustedes tienen o tuvieron y no volvió. De los nuevos y de los viejos que desaparecieron de las listas. En estos casos es mejor la verdad cruda a la impaciencia y la incertidumbre eternas que llevan a la desesperación.Ah, ¿y por qué el comunicado donde anuncian los secuestros no lo firma “‘Timochenko’, desde las montañas de Colombia” sino el grupo de negociadores de las Farc en Cuba? La guerrilla propone una salida especial mientras se dialoga ya que el gobierno no acepta el cese del fuego bilateral. No sabemos en qué consiste esta salida para salvar la población civil. Nadie la explicó.Parece entonces que van a seguir la guerra dura. Pero no confundan la guerra que también tiene límites como no secuestrar, es la violación total de la vida del hombre porque, sin ningún derecho, ustedes le encadenan la libertad.P.D. En la carretera Cali-Popayán las Farc volaron el puente sobre el río Ovejas, y sigue en pedazos, vigilado por los mismos soldados que no estaban el día que los terroristas pusieron la carga explosiva.

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