El “modesto avance” de La Habana

El “modesto avance” de La Habana

Octubre 06, 2013 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Los intentos de paz en Colombia y en cualquier parte del mundo son difíciles, enredados y largos. Para esto nada mejor que buenas dosis de aguante y paciencia. Por eso creo que esta vez, si todos ponemos un granito de esa paciencia, llegaremos a buen puerto: “Lentos, pero seguros” dice la gente.El poner un granito de arena significa que aunque haya mil errores en la conformación de la mesa y falte representación sectorial y popular, debemos esperar que los voceros del gobierno tengan amarrados los pantalones como debe ser. Y que sean cautos con ese país que espera la terminación de la guerra sin humillaciones ni imposiciones vergonzosas por las Farc que, al parecer, quieren dominar el país que perdieron por su soberbia para dialogar y su dureza para reconocer la sangre que han regado en campos y ciudades.Significa también que está prohibido politizar este tema. Que no son bienvenidos los agoreros del fracaso que a nombre de su ineficacia cuando fue su turno, quieren ahora cobrar dividendos electorales con vista a las próximas curules o al próximo turno de hospedaje en la casa de los presidentes. Ya su turno pasó, y este país necesita y quiere cambios profundos en el manejo mediático y en sus representaciones de gobierno. Está harto de peleas, de insultos de los rufianes de turno y de consejos a destiempo cuando no los aplicaron en su cuarto de hora.Esto también va para el gobierno actual. Sin politiquería en entregas populacheras y sin apretar el acelerador más de lo normal pensando en la reelección y en otras prebendas que pueda dar la paz. La verdad, hasta ahora no he visto ni oído propuestas serias para los cambios que exige Colombia. Solo reclamos de los expresidentes, que bien podrían quedarse en su pasado sin molestar a quien el pueblo eligió para reemplazarlos. Sin estorbar, como el famoso cuento de “los floreros viejos”.Vuelvo a La Habana: “En teoría, respecto al primer punto se ha logrado un pacto de formalización de la propiedad de la tierra”. Me parece excelente. Tema difícil que es quizá la base del conflicto social antes de llegar el secuestro y el narcotráfico. Fondo de tierras y Reservas campesinas son otros dos puntos de compromiso del gobierno, y sobre esto debe haber confianza que debe ser la primera palabra puesta en una mesa de diálogo.Siguen la participación política, los cultivos ilícitos y el marco jurídico, temas duros que van a marcar la habilidad de las partes; y que no se pierda el tema de las víctimas, y con ellas, la verdad para la paz. Sin esa verdad no puede haber perdón. Y sin perdón no llegará la paz real.“Las responsabilidades son compartidas en este conflicto”, dicen las Farc. Cierto, y aquí estamos esperando las historias del secuestro y la extorsión de boca de quienes los cometieron, torturaron y asesinaron muchos hombres que no vamos a dejar en la montaña del olvido. Al igual que queremos escuchar las historias de las masacres paramilitares y la participación de la Fuerza Pública en estos eventos que erizan la piel de cualquiera.Dejémonos de esas viejas, desusadas y fracasadas coletillas de la invasión gringa y las bases militares y la injerencia foránea. Eso no va más. Queremos avances modestos pero consistentes, no importa si son un poco más rápidos.

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