El Cauca, sin norte

El Cauca, sin norte

Marzo 27, 2011 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Me duele insistir en el tema, pero la realidad supera el amor por mi patria chica, ese norte del Cauca otrora gran despensa de la región y del país. La situación no resiste más y creo que es hora de respuestas, sin tanto anuncio ni tanta excusa y con resultados.En mi Quilichao del alma, tierra de oro de muchas generaciones y hoy tierra de nadie, no hay autoridad. Ni civil, la primera responsable del problema, ni policial, la segunda responsable de la seguridad, ni militar que al final es la guarda de la ‘seguridad democrática’.Tres bombas, que afortunadamente no causaron muertes y sobre cuyos autores no hay la menor pista ni el más mínimo pronunciamiento del alcalde Juan Fernández Mera, muestran la historia de un pueblo sin Dios ni ley. Ni la Policía municipal al mando del capitán Carlos Molina Chaparro ha podido responder por la seguridad de los habitantes, mientras en la calle crece el rumor sobre el cobro de extorsiones a los comerciantes grandes y chicos que resisten en la población. Según versiones, los terroristas viven allí mismo y algunos de ellos, viejos y retirados de la guerrilla, quieren arrodillar al comercio para seguir recibiendo su extorsión a manera de pensión “por los servicios prestados por ese ejército del pueblo que mata al pueblo”. Y qué decir de las ollas de droga que proliferan en manos de micronarcos, “que manejan uno o dos kilos de porquería para vender en el pueblo y los pueblos vecinos”. Hace unos meses hablamos de eso y salieron los fariseos. Pues bien , aquí está el resultado y lo que llamaron mentiras son verdades que tienen nombre y número.Hablamos con el director de Seguridad Ciudadana, Gral. Orlando Páez Barón, quien a su vez llamó al comandante en el Cauca, coronel Carlos Ernesto Rodríguez. Y prometieron el oro y el moro. Algunos amigos asistieron a una reunión donde se habló de cámaras de seguridad y de refuerzos policiales. Las cámaras nunca llegaron, el Alcalde no se preocupó por conseguirlas, y los refuerzos terminaron coqueteando frente a los colegios femeninos.Y en Caloto, Miranda, Corinto, El Palo y Toribío está la cueva del frente sexto de las Farc, donde el Ejército no ha podido llegar. Todavía es comandante el ‘sargento Pascuas’ que viene de Marquetalia y aún delinquen ‘Seplín’ y ‘Caliche’, el temido de ahora. Todos los nombran en la calle. Siguen matando soldados y civiles a plena luz del día, y robándose la plata en la cara de ustedes, y la verdad, sigo escuchando las mismas disculpas de hace 50 años, general Jaime Reyes.Cuando yo tenía 10 años, ya oía las quejas militares: “La montaña es muy áspera y escarpada. El clima es inclemente y es imposible bajar en helicópteros. Las nubes son muy bajas y ellos siempre están mejor situados que los soldados. Es un terreno muy quebrado”. Esta semana volví a escuchar lo mismo.Y el Gobernador, bien gracias. Hace un tiempo definió la situación como “un portillo que se nos ha creado en la lucha por la paz”. Doctor González, ya se le cayó el cerco y nunca llegó el batallón que anunciaron para Santander.Un amigo serio y estudioso de la historia me contó que hace 50 años, un hombre de inteligencia militar afirmó: “Ese norte del Cauca será el bastión de la insurgencia”. Parece que tenía razón.Es la realidad del Cauca sin norte.

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