De fariseos y prostitutas

De fariseos y prostitutas

Abril 22, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Pasó la Cumbre de las Américas y nada serio quedó. Para muestra un botón: una semana que debía ser de análisis para los periodistas serios se convítió en un tobogán diario de crónicas sobre prostitutas nacionales y vagabundos gringos que llegaron en la avanzada de Obama. ¡Qué vergüenza la opinión del periodismo!Nada que valga la pena. Ni siquiera se han tomado el trabajo de analizar el tema desde la raíz. Se dedicaron a entrevistar las supuestas protagonistas para chismosear cuánto les pagaron o cuanto les 'conejearon'. Si lo hicieron en la piscina o en la habitación o si les pegaron o las acariciaron. Junto con el alcalde Terán Dix, el periodismo descubrió que “en Cartagena hay algunas rastreras o damas de compañía , y otras que vienen de fuera a dañar la imagen de la ciudad”. Según dicen algunos colegas, hasta les pagaron por sus declaraciones hundiendo a los gringos. Pero nadie ha puesto el dedo en la llaga que se está comiendo a Cartagena y a otras ciudades del país. Es el cáncer de la prostitución de niñas o de mayores por hambre; de la entrega sexual por miseria y las humillaciones que padecen muchas jóvenes por falta de oportunidades decentes.Allí nadie ha visto que llegan busetas a media tarde a recoger estas niñas que aparentan mayoría de edad para que vendan sus favores a visitantes de Europa y Norteamérica, los más asiduos clientes de estas páginas que ofrecen fotos de menores para que el paquete sexual-turístico sea completo. Eso lo saben las autoridades de Colombia. Y qué me dicen de los hoteles y los hoteleros. En silencio cómplice, esos botones que en Cali, en Medellín, Barranquilla, Santa Marta o en cualquier parte de esta Colombia sitiada de vicio, inician la cadena ofreciendo, 'chicas bellas y tiernitas. Como usted la quiera y a la hora que quiera'. Y esto sigue en los taxis y en los sitios preparados para 'la rumba completa', y viene luego el trago y 'los demás elementos' que dañan la imagen del país e incitan sinvergüenzas que vienen a buscar aquí, 'el paraíso del sexo, el licor y la droga' que promocionan 'aerolíneas amigas' como Spirit. Pero nadie dice nada de fondo.Fariseos que reciben con beneplácito el vicio y ahora se rasgan las vestiduras frente a un problema que han querido tapar, en lugar de exigir que un Gobierno serio mire la raíz social para saber cómo podemos tumbar el árbol del mal y no sólo fumigar las ramas del escándalo. Qué pasaría si una aerolínea como Spirit, que se llena los bolsillos con la permisibilidad del Estado, llena los asientos promocionando a España, Italia, Alemania, Francia o Estados Unidos para que vayan a gozar allá más barato y mejor con quienes les harán rendir más su placer y sus dólares. Pues hasta ahora, el ministro Diazgranados se dio cuenta y les hizo reclamo. ¿Y el Viceministro de Turismo dónde andaba? ¿Nunca supo del problema de la prostitución en los hoteles a pesar de los años que lleva en su cargo? Doctor Rueda, esto es más viejo del tiempo que lleva usted allí. ¿Acaso, si no hubiera sido por la Cumbre de las Américas no hubiera sabido del problema?Seamos serios. Enfrentemos la realidad social, que es la raíz del problema, y salgamos del parroquialismo bochinchero que no nos lleva a solucionar nada y sí a hacernos más daños como irresponsables que pasan de lo serio y viven en el circo.

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