Confianza y respeto

Abril 17, 2011 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

“In verbo autem tuo laxabo rete”. “Por tu palabra lanzaré las redes”, dice Lucas en el Nuevo Testamento. Fue lo que hizo el presidente Juan Manuel Santos para restablecer las relaciones con Venezuela, episodio que han querido empañar.Desde que ratificó en Europa lo que le contó el presidente Hugo Chávez acerca de la guerrilla, los enemigos de la cordura no cesan sus ataques. Y de azuzar las divergencias entre Santos y Uribe, quien no para de trinar en su twitter.Chávez dijo que “no permitirá la existencia de la guerrilla colombiana en su país”. Y de inmediato se armó la de Dios es Cristo. Que en Venezuela sí están ‘Timotchenko’, ‘Iván Márquez’, ‘Romaña’, ‘Antonio García’, ‘Gabino’ y ‘Pablo Beltrán’. Que por qué no los mandan ya. Que hasta ‘el loco Barrera’, el narcotraficante y paramilitar más peligroso, tiene su residencia en el país vecino. Mejor dicho, los ilegales colombianos se quedaron sin jefes aquí. Pregunto: si el ex presidente Uribe sabía todo eso, ¿por qué en sus ocho largos años de gobierno no se lo dijo a su colega en el tono que lo hace ahora? ¿Por qué le exigía a la tropa colombiana la captura de estos hombres si con esa seguridad del twitter conocía del reposo de estos delincuentes en el vecindario?Lo que Santos dice es que el cree en lo que le dijo su nuevo mejor amigo, quien le ratificó que no hay campamentos en los sitios que se señalan. Creo que eso ya se mostró en la penosa intervención colombiana ante la Unasur de hace un año, a la que Venezuela contestó con una negativa rotunda.Pero una cosa es decir que no hay campamentos y que no permitirá la guerrilla colombiana en Venezuela; y otra muy distinta es que ninguno de estos asesinos está en ese país. El lunes pasado llegaron deportados dos guerrilleros colombianos que mataron a tres infantes de marina. Antes han llegado otros, enviados dentro de la cooperación de la nueva relación. Eso no basta. Aquí, que sabemos todo, no sé por qué no señalamos los sitios y ayudamos a ir por ellos si estamos tan seguros de su ubicación, en vez de seguir con rumores que pueden dañar lo conseguido con esfuerzo, con mano firme e hilando muy delgado la nueva relación.Ahora están protestando por la extradición a Venezuela del peligroso narcotraficante Walid Makled. Hay tres razones para hacerlo: 1- Con Venezuela hay un tratado de extradición, mientras que las extradiciones a Estados Unidos se realizan a través de una cooperación judicial y siempre de una sola vía. No conozco un caso en el cual un gringo sea devuelto a Colombia para que responda por fechorías como los que enviaban cocaína desde su embajada en Colombia.O los empresarios que pagaron a paramilitares en nuestro país.2-Venezuela lo pidió antes que los Estados Unidos, aunque hay quien alegue que todo se hizo a la carrera y mal hecho. 3- El delito por el que es pedido por el gobierno de Caracas es más grave que el que esgrime el gobierno de Washigton. Y la última: es facultad discrecional del presidente Santos, según dijo la Corte Suprema de Justicia.Santos está dentro de la Ley y por encima de los rumores que quieren tapar lo grave que está pasando. Como me resumió Mister Simonds en Popayán: “Se está descubriendo que los malos de antes éramos los buenos; ¡Y cómo nos han salido de malos esos buenos de antes”.“Vox veritatis non tacet”. “La voz de la verdad nadie la calla”. Agustín de Hipona.

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