Confianza desconfiada

Agosto 15, 2010 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Decía René Descartes, el filósofo francés: “Es prudente no fiarse nunca por completo de quienes nos han engañado alguna vez”. Esta frase de sus meditaciones metafísicas parece resumir lo que pasó en Santa Marta el pasado martes en el encuentro de los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez, con el cual se restablecieron las relaciones políticas y comerciales entre Colombia y Venezuela.El resultado se expresó en la creación de cinco comisiones que ojalá funcionen y resuelvan, dos verbos que jamás han conjugado los antecesores de quienes las conformen ahora. Siempre se habla de los casi US$800 millones que deben los empresarios venezolanos a los colombianos, y siempre sale a jugar Cadivi, el organismo del país vecino encargado de manejar las divisas para pagos en el exterior. Y siempre terminamos en que hay algo que no se facturó legalmente por alguien, con lo cual se detiene todo mientras la deuda se agranda. Recordemos que a pesar del petróleo Venezuela está en crisis de abastecimiento. Anteayer oía a señoras de varios estratos en ese país quejándose de la falta de papel higiénico, de crema dental, de margarina y mantequilla. En fin, de una serie de artículos importantísimos en la canasta familiar “que tenemos prácticamente que intercambiar entre amas de casa para que nos llegue a fin de mes”.Allá necesitan urgentemente los productos de acá. Pero debe aparecer el dinero para pagarnos viejas cuentas y abrir nuevas. ¿O acaso deberemos seguir como en las tiendas, “siga apuntando vecino”?Ante la mirada desconfiada de Santos en el altar de la patria, Chávez dijo que “nunca he apoyado, ni apoyo, ni apoyaré la guerrilla colombiana”. Pero por más que quieran ‘doblar la página’ (no pasarla), todavía se oyen sus gritos en la Asamblea Nacional invitando al mundo a reconocer la beligerancia de las Farc y el ELN, que según él “son ejércitos formados por el pueblo”.Entonces, ¿en qué quedamos? Porque aunque diga una y mil veces que ‘Iván Márquez’ no está en Venezuela, los propios ganaderos zulianos aseguran que ellos lo han visto en El Laberinto, proponiendo a los dos presidentes acompañarlos al sitio donde, según ellos, “manejan la vida de todos los habitantes y arreglan hasta los problemas conyugales”. Una buena propuesta para la Comisión de Seguridad en las Fronteras.Mánsamente, Chávez respondió sobre las bases americanas diciendo que “es tema interno del Gobierno colombiano y su soberanía”. Pero todavía retumban las voces insultantes contra Uribe señalándolo como “lacayo del imperio que vendió el territorio liberado por Bolívar, para atacar desde allí a Venezuela”.Claro que tenemos Canciller de lujo. María Ángela Holguín sabe donde está metida y cómo capotear los cinco puntos que ‘doblan la página’ de lo ocurrido en el pasado inmediato. Esta vez, me parece que deben caminar muy suave para que la confianza no sea desconfiada y volvamos a “lo mismo que antes”, frase inmortal de Jaime Garzón, cuyo asesinato cumplió el undécimo aniversario de impunidad.

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