Cinismo y realidades

Cinismo y realidades

Octubre 21, 2012 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

Me queda la duda sobre varias frases de alias Iván Márquez, jefe de la delegación de las Farc, durante la presentación oficial del proceso el pasado jueves en Oslo. No sé si pertenecen a las viejas mañas de este personaje y sus compadres, o sólo son juego político para la platea y para sus combatientes. En la otra parte , me parece que hay que entender a Humberto de la Calle en su posición molesta, pero firme , ante la indignación que le causó el cambio de libreto por parte de los voceros del grupo insurgente.Dice ‘Márquez’ que son una fuerza beligerante que tiene un proyecto de país , y de inmediato da un portazo a las Fuerzas Militares que son la seguridad de la Nación. Entonces la pregunta es, en qué plan fueron a Noruega, si estas afirmaciones no hacen sino crear temores de caer en los mismos errores del Caguán. En tono más bajo comentó su encuentro con el general (r) Jorge E. Mora: “Fue cordial. Él sabe mucho de guerra , y creo que también sabe de paz”.Reconoce que volvieron a la guerra de guerrillas, y que esto no es debilidad sino al contrario, presencia más fuerte en todos los sitios del país, “porque ésta no va a ser la paz de los vencidos”. Hay diferencias grandes entre el discurso de ‘Timochenko’ y el de ‘Márquez’. ¿Acaso fisuras graves dentro de las Farc?Deduzco que ‘Márquez’ quiso asustar a la opinión aprovechando las cámaras y los micrófonos, y de paso aparentar que son fuertes y convencidos, aunque logró fue mostrarse como el mismo intransigente y doctrinario de siempre, pero que de todas maneras, ya no es el joven combatiente que participó en la debacle de tres procesos anteriores.Y De la Calle le cantó: “No queremos ni dilaciones, ni trucos; preferimos el no al engaño”, como recordando lo que pasó en los fallidos Tlaxcala y Caracas.Ahora asusta momentáneamente, pero no trama, a pesar de ser el líder guerrillero de las Farc con más deudas con la Justicia -132 órdenes de captura y 28 condenas- de las cuales, de llegar a la paz, aspira a no pagar ninguna.Creo que hay algo de su discurso que tiene razón. No para discutirlo en la mesa que ‘Santrich’ definió como de diálogo y no de negociación ni capitulación. Se trata del mal manejo que los gobiernos han hecho de la minería -carbón, oro, níquel y petróleo- entregando la destrucción ambiental a las multinacionales que poco o nada han hecho socialmente en las regiones de explotación. Es un tema que parece quemar a muchos corruptos de cuello blanco libres en la calle.También tiene razón, en parte, sobre la llamada ‘paz express’ a la que definió como “vía hacia el precipicio de la frustración”. En esto coincide el director del Instituto de Paz de Oslo, Cristian Berg Harpvirken: “No conviene presionar los tiempos de estos conflictos largos, porque pueden desesperar las partes y provocar una ruptura”.Cínicos ‘Márquez’ y ‘Santrich’ al afirmar que no han hecho daño al país y no conocen de víctimas. Se les olvidaron Bojayá, Toribío, Tacueyó, Caldono, Echeverry y Gaviria y ese caudaloso río de sangre que han provocado con secuestros, extorsiones y muertes. Puntual, De la Calle, al advertir que “las Farc deberán dar la cara a las víctimas”, y también al señalar que “la Constitución actual es suficiente para los posibles acuerdos”, y resaltar que “el Gobierno no es rehén de este proceso”.El primer round fue duro, pero me parece necesario para aclarar caminos y posiciones. Será difícil y largo y, “Esto no es la paz. Podría ser el final del conflicto”, y en La Habana se dará la última palabra.

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