Carrusel de ‘tramparencia’

Octubre 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Antonio José Caballero

En esta juerga de los contratos y practicando el deporte nacional de la indolencia, estamos aterrados porque los últimos vivarachos nos contaron por entregas y por la radio lo que ya sabíamos, pero nadie fue capaz de corregir a tiempo: que las contrataciones de obras grandes y pequeñas son a dedo, se pagan sobornos para acceder a ellas, y engrampan a unos subcontratistas que asumen las tareas. Y como las fórmulas van empeorando, la historia termina en que todos se acusan de ladrones, pero nunca llegamos a castigos ejemplares.Ahora resulta que el Grupo Nule, según Miguel, jugó a representar la seriedad de la nueva generación empresarial de Colombia pero con las mismas mañas. Las cuentas fueron tan mal manejadas que el marco de corrupción se reventó. Por eso todos estamos ad portas de perder los billones que recibieron por obras que son imposibles de cumplir. Y Miguel Nule acusa al senador Iván Moreno, hermano del Alcalde de Bogotá, de ser la cabeza del carrusel y de exigir cosas como la concesión de todas las estaciones de gasolina en la autopista Bogotá – Girardot, a cambio de mantenerle el contrato de la Calle 26 en la capital, que también dejaron tirado.A Miguel Nule lo quieren declarar interdicto por lo que ha dicho, o mejor, para hacerse los locos con los billones en juego que feriaron. Como dijo el alcalde Samuel Moreno, “para poder irse a rascar la barriga al Mediterráneo o a las costas gringas”.Alejandro Botero, otro de ‘los tumbados’, mencionó ‘el c.v.y , o como voy yo’, con cifras expresas. Es el lenguaje de pícaros ya aceptado en la Real Academia de la Corrupción. Y dijo más: “Hay obligaciones que ellos (los Nule) deben pagar y terminamos pagándolas nosotros, como el aseo, las señales de tránsito. Lo que suma millones que ellos evaden y nos aumentan a nosotros.” Cómo será la cosa que advirtió: “Con todo y esto, el negocio es bueno si lo sabes manejar”.El alcalde Moreno dice que puso la cara. Yo diría que es la cara más dura que he visto en mucho tiempo. Se hizo el bravo y la víctima, pero no respondió nada. Como dice un amigo, “contestó pero no respondió”.Esto es sólo la punta del iceberg. Como lo advirtió el ex candidato Gustavo Petro, no es sólo en Bogotá porque los carruseles se aplican en casi todas las ciudades del país. A veces no sólo se ganaban la obra sino la interventoría para cuidarse ellos mismos. Es decir, los perros amarrados con longaniza.El ministro Andrés Uriel citó a Nule para que rectifique o lo demandará por injuria y calumnia. Él dice que intervino a tiempo por los incumplimientos de los Nule, pero esto quedó en el vacío. Del Instituto de Desarrollo Urbano y su directora Liliana Pardo, es mejor no hablar. Falta mucho por destapar de todo lo que dicen que hizo.En Bogotá afirman que el terrible en todo esto es Iván Moreno. Y recuerdan que en la alcaldía de Bucaramanga él no salió quemado a pesar de los escándalos que protagonizó. Pero la Alcaldía sí.Aplausos de valor a Gustavo Petro, Carlos Vicente de Roux y Luis Carlos Avellaneda porque tuvieron el valor y el juicio para investigar el carrusel de tramposos. Ahora todos los implicados acudirán a la Justicia que ninguno respetó para acusar a los denunciantes.

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