Seguridad y empleo juvenil

Noviembre 28, 2016 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

Hacer cosas por Cali es difícil. Todos sabemos que las medidas de Policía si bien necesarias, no son suficientes para derrotar la delincuencia, y que se necesita crear oportunidades para los jóvenes marginados antes de que terminen vinculados a la delincuencia. Pero los esfuerzos de algunos quijotes privados y de las autoridades en tal sentido, a menudo son descalificados sin mayor fórmula de juicio. Se los tacha de paternalismos o asistencialismo. Los caleños no queremos entender que un muchacho sin sus necesidades básicas satisfechas; sin referentes éticos ni emocionales; sin plan de vida ni ilusiones, es en potencia un Señor Delincuente (si, con mayúsculas). Será carne de cañón de las oficinas sicariales, de las pandillas juveniles o de los combos dedicados a la extorsión, los atracos y el micro tráficoComo si lo anterior fuera poco muchos de esos jóvenes crecidos con el viento en contra, caerán en el consumo de sustancias psicoactivas. Un espiral imparable en el cual se llega a matar con tal de conseguir aquellas preciadas substancias que producen instantes efímeros de inconsciencia y bienestar.La manera más eficaz de derrotar la exclusión es proveer oportunidades de generación de ingresos y empleo. Darle al individuo la posibilidad de solventar sus propias necesidades, dejando de sentirse una carga para la familia y la sociedad. Pero el joven que pretende iniciarse en el mundo laboral enfrenta dos dificultades. Por una parte no tiene las experticias mínimas necesarias para desempeñar un oficio y, de otro lado, carece de antecedentes laborales que acrediten sus capacidades y su integridad personal. Teniendo en cuenta estas consideraciones la Fundación Alvaralice y el Tecnocentro Somos Pacífico que dirige Jaime Quevedo, han venido desarrollando el programa Rumbo Joven contando al efecto con el apoyo de Comfandi y de la Secretaría de Cultura del Municipio. Rumbo Joven es un proyecto de formación para el trabajo que ha capacitado a cuatrocientos jóvenes, de los cuales el 70% consiguió y mantiene una vinculación laboral. Son logros que no habrían sido posibles sin la colaboración de organizaciones empresariales entre las que se destacan Almacenes Éxito, Home Center, Laboratorios JGB, Constructora Meléndez, Plasticaucho y Evacol. Lo anterior coincide con el proyecto de atención integral a los jóvenes en situación de vulnerabilidad y miembros de parches, iniciativa liderada por Cisalva con la participación del Municipio, la Policía Nacional y la Universidad del Valle. Uno de los aspectos principales de este programa es la creación de oportunidades para el empleo y el emprendimiento. Gracias a esta iniciativa hasta ahora van cerca de cien jóvenes vinculados a las actividades productivas.En la misma dirección, pero con un cubrimiento distinto porque además alcanza a las víctimas del conflicto, la Asesoría de Paz del Municipio ha concretado la creación de 737 posiciones en dependencias como el Dagma y la Secretaría de Tránsito, y de 383 en organizaciones privadas.En resumen, estamos hablando de más de mil quinientas personas rescatadas para la sociedad. Y un dato importante: tras todos estos emprendimientos está la impronta de mujeres sensibles y comprometidas como son María Eugenia Garcés, Luz Adriana Betancourt, Rocío Gutiérrez, María Isabel Gutiérrez, Whitney Cox y Julieta Arboleda.

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