¿Pasará la prueba?

¿Pasará la prueba?

Junio 03, 2013 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

Este diario publicó el pasado jueves un informe sobre la invasión de terrenos denominada ‘El Nuevo Vivir’ ubicada en el paraje ‘El Filo’, sector de Yumbo colindante con la Comuna dos de Cali. Se trata de un asentamiento que la administración de la vecina ciudad dejó crecer descontroladamente, y ha llegado a convertirse en una concentración de doscientos cambuches. El poblado se levanta en una breña empinada y está sujeto al riesgo permanente de desastres naturales. La zona no tiene ni podrá disponer de agua, y la obtenida proviene del robo a vecinos que poseen justo y antiguo título sobre el escaso recurso. La solución de alcantarillado es imposible, a menos que se convierta en una cloaca inmunda la quebrada que marca los límites con Cali y alimenta las veredas El Pedregal, Xixaloa y Menga. Los árboles y la flora del sector han sido arrasados por la tala indiscriminada y se encuentra amenazado el bosque protector de la región. Pero falta lo peor: esta invasión da a entender que Yumbo es un territorio sin Dios ni ley, donde cualquiera puede montar un pueblo inviable y violar a su arbitrio el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Una cosa conviene precisar: quienes desde el gobierno permiten una invasión, no dispensan favor alguno a los ocupantes. Por el contrario, contribuyen a victimizarlos y degradarlos, ya que tales personas jamás podrán alcanzar en esos sitios marginales la más mínima calidad de vida, y verán devastada su propia dignidad. Todo ello mientras los traficantes de lo ajeno llenan sus bolsillos y los politiqueros, en este caso yumbeños, se quedan con la votación de los agobiados moradores. No se quien asesora al Alcalde de Yumbo en materias jurídicas, pero al parecer no le han contado que la escasa diligencia frente a esta situación, podría hacerlo incurrir en el delito de prevaricato por omisión, trayéndole de paso la mirada inquisitiva de Fiscalía y Procuraduría. Eso no lo digo por mala leche. El asunto es que esta invasión jamás podrá ser legalizada. Ello por cuanto carece de estructura urbana, no es posible dotarla de un trazado vial ni darle servicios, está en una zona de riesgo no mitigable y contraviene abiertamente las normatividades urbana y ambiental. Con relación a estos últimos aspectos la CVC, entidad competente en temas de medio ambiente, ha venido hablando con claridad meridiana. En relación con ‘El Nuevo Vivir’ desde septiembre del 2011 solicitó a la Alcaldía de Yumbo “su intervención como autoridad municipal para suspender de manera inmediata este asentamiento subnormal; debido al daño efectuado a los recursos naturales del sector”. En otro oficio reciente la misma Corporación advierte que de acuerdo con la Ley 810 de 2003, la urbanización o parcelación que “contravenga los planes de ordenamiento territorial y las normas urbanísticas que los desarrollan y complementan incluyendo los planes parciales, darán lugar a la imposición de sanciones urbanísticas a los responsables, incluyendo la demolición de las obras, según sea el caso…”Como tantos otros ciudadanos he tenido en buen concepto al Dr. Fernando David Murgueitio Cárdenas, Alcalde de nuestro vecino industrial. Pero frente a esta prueba debe demostrar el carácter, el apego a la Ley y el compromiso con los resultados, que distinguen a un buen funcionario.

VER COMENTARIOS
Columnistas