Las cosas en su sitio

Las cosas en su sitio

Septiembre 27, 2010 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

No voy a especular sobre las razones, acaso vinculadas a su pasado profesional, que tuvo Fernando Londoño Hoyos para sentirse ardido con un discurso pronunciado recientemente por el Provincial de los Jesuitas. El religioso, que también preside el Consejo de Regentes, máximo organismo de la Universidad Javeriana, dijo en esa oportunidad: “La Javeriana está en el corazón de la clase dirigente de Colombia, y este mundo de la dirigencia de Colombia es desde hace décadas una reunión donde hay de todo y donde hay muchos cínicos, y en la mayoría de los escenarios los cínicos controlan…”. Más adelante y tras aludir a las situaciones de pobreza y atraso vividas en el país, el Provincial concluyó señalando que en nuestra patria hay dirigentes que prolongan una crisis inhumana, la cual “…beneficia a los cínicos que disfrutan la vida sobre ella”. Y concluye: “Este es el mundo en que vivimos los javerianos y donde tenemos que ser claros, veraces, profundos en el discernimiento”. Según parece a Londoño le levantó ampolla la advertencia contra los cínicos, o sea contra aquellos individuos que, según el Diccionario de la Lengua Española, muestran desvergüenza ya sea en el mentir, o en la defensa y práctica de acciones vituperables. Por eso se habría venido lanza en ristre contra el orador, haciéndolo objeto de su ira y de su pluma cargada de sofismas. A quien no lo tenga presente le recuerdo que sofisma es un argumento sin sustancia, con el cual se pretende convencer a otro de lo que es falso. Fernando Londoño acusa a Pacho de Roux, Provincial de los Jesuitas, de tener lenguaje e ideas “de un Marx trasnochado”. También lo sindica de manejar un discurso como el que justificó las purgas de Stalin, y semejante al que usaron el Che Guevara para fusilar y Pol Pot para arrojar gente al mar. Todo lo anterior raya en la calumnia y es tan delirante, tan apartado de la realidad, que podría catalogarse de chiste. Pero lo complicado es que habitamos un país exaltado y violento, en el cual un comentario irresponsable, como el de Londoño Hoyos, puede desencadenar conductas delictivas contra la integridad de quien es injustamente acusado. Mi percepción como conocedor de la Javeriana y de las obras de los Jesuitas es que su espíritu ha venido transformándose. Es posible que eso haga sentir desengañado a Londoño y lo lleve a personalizar su repudio, ya que no se atrevería a hacerlo contra la Orden en su conjunto. Hace ya muchos años la Congregación General de los Jesuitas afirmó en uno de sus decretos: “Las desigualdades y las injusticias no pueden ser ya percibidas como el resultado de una cierta fatalidad natural: se las reconoce más bien como obra del hombre y de su egoísmo”. Y hace unos meses el P. Adolfo Nicolás, Superior General, fue claro al indicar que lo que se propone una universidad de jesuitas no es formar a los mejores del mundo, sino formar a los mejores para el mundo. En otras palabras estas instituciones dirigen su esfuerzo a producir personas comprometidas con el servicio a la humanidad.Doctor Londoño, decir que los cínicos, los avivatos y los oportunistas nos han empobrecido y torpedean el desarrollo de Colombia, no es marxismo ni comunismo. Es tener sentido de la realidad y de la justicia, es cumplir con el mandato de veracidad que tienen los Javerianos.

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