El Coltabaco no es para los concejales

Marzo 21, 2016 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

Sorprendentes, por decir lo menos, resultaron las declaraciones de Carlos Pinilla, presidente del Concejo, sobre el edificio de la Colombiana de Tabaco, también conocido como edificio El Puente.Quienes asistimos al acto en el cual se formalizó el compromiso de donar el inmueble, quedamos informados de que la entrega está supeditada a parámetros que deben cumplirse. Esos parámetros señalan que la edificación solo podrá usarse para fines culturales, o protocolarios. Una vocación reiterada el pasado viernes en este diario por Ricardo Sierra, presidente de Celsia, la organización que tuvo el generoso gesto hacia Cali.Según parece Pinilla no alcanzó a estar en la parte de la ceremonia donde se formuló la mencionada indicación, porque apenas concluido el evento ya andaba haciendo declaraciones a los medios para afirmar que el uso de la construcción está definido, y las oficinas de los concejales se instalarán en su segunda y tercera planta.Mal podría ser procedente el deseo del médico Pinilla. En primer lugar su propuesta equivale a contrariar, ponerle conejo, a la voluntad de los donantes. En segundo término no tiene presentación frente a los ciudadanos que un regalo orientado al bien general se destine a brindarles confort a los concejales, un grupo en particular. Como consecuencia de estas consideraciones, no veo con qué cara el alcalde Armitage podría secundar a Pinilla en sus pretensiones. Los usos señalados a la edificación por los donantes provienen de consultar aquello que conviene a Cali, a sus gentes, a su desarrollo urbano y social. Nada tienen que ver con destinarla al goce reservado a unos pocos.El edificio en cuestión tiene múltiples posibilidades de servir al bien común. Por ejemplo, podría ofrecerse al Gobierno Nacional para que sea sede protocolaria en Colombia de la Alianza del Pacífico. Esta es un importante mecanismo de integración comercial del que hacen parte también Chile, Perú y México. Y es que si los caleños no nos movemos en la materia ese organismo internacional con todas las oportunidades que representa, terminará instalado en Bogotá o en Cartagena. El uso anterior es compatible con actividades culturales, como sería un museo de la ciudad, recurso del cual carecemos. Pero tal alternativa debe estudiarse reposadamente, considerando la articulación del proyecto con el Boulevard de la Avenida Colombia, el Parque Lineal del Río, y el Paseo Bolívar. Esta cautela al adoptar soluciones se explica por el carácter de hito histórico y urbano del Edificio. Ahora bien, si parte de él se destinaran al uso museístico abarcando conferencias, cafeterías, etc., atraeríamos la presencia del público incluso en las primeras horas de la noche, lo que permitiría revitalizar la zona y su apropiación por parte de los ciudadanos. Con todo, considero que el doctor Pinilla tiene razón en un aspecto central. Los concejales de Cali y sus colaboradores necesitan una sede digna para despachar. Por eso quisiera invitarlo a que lidere un proyecto en el cual miles de caleños lo acompañaríamos. Me refiero a la adquisición del lote del Sena por parte de la administración local. El desarrollo de ese predio haría posible conectar peatonalmente el Paseo Bolívar con el Barrio Granada, y suministraría de una vez por todas, las oficinas adicionales que municipio y Concejo necesitan.

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