¡Cali y el Valle se necesitan!

Junio 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

Los estilos de gestión de Maurice Armitage y Dilian Francisca Toro son diferentes, como diferentes son sus ideologías. Lo más notorio es que Dilian viene de los partidos tradicionales donde maquinarias, puestos y contratos son el día a día. Maurice llega de la actividad empresarial, en cuyo ámbito los criterios de gestión tienen que ver con eficiencia y resultados.No oculté mis reservas sobre la candidatura de la actual gobernadora. Me preocupaba la posibilidad de que su situación judicial volviera a removerse, dando un golpe innecesario a nuestra autoestima. Y es que en este país después de iniciada una actuación penal y aunque no haya culpa probada, la orden de detención no se le niega a nadie. Menos aún si se trata de hacer desocupar la gobernación de un departamento, presea atractiva incluso para los integrantes del partido al que pertenece quien gobierna.Sin embargo, tengo la impresión de que Dilian está empeñada en hacer bien la tarea. Además de ser una trabajadora incansable se la ve luchando por darle un norte al desarrollo del departamento. En este orden de ideas promociona nuestra capacidad competitiva y labora para alinear los distintos actores regionales. Tanto así que ha retomado la agenda del Pacífico junto a los otros mandatarios del Occidente. Entre las características de la gobernadora hay dos que merecen destacarse: una es su llegada a los altos círculos del poder nacional y a otra es su disposición a dialogar. En resumen, Dilian tiene la oportunidad de labrarse una imagen de estadista, pero aquello en últimas dependerá de su determinación por mantener a raya los intereses, el contratismo, el puesterismo y los calandracos que azotan la política tradicional.En el caso de Cali solo diré que considero a Armitage como la persona adecuada en el lugar adecuado, y que está llenando las expectativas. Me gusta su enfoque de buscar lo mejor para los ciudadanos especialmente los vulnerables, sin hacer concesión alguna a quienes desean poner el patrimonio público al servicio de ambiciones personales o partidistas.Debo agregar que dentro de este panorama se experimenta un vacío. La gente viene sintiendo que la colaboración de Cali y el Departamento requiere ser más estrecha y activa. El estilo y visión de lo público propios del CAM y del Palacio de San Francisco pueden ser divergentes, pero el asunto no es que se conviertan en socios políticos. Apenas se pide que sumen sus esfuerzos para generar sinergias en beneficio de la ciudad y la región.Hay necesidades de Cali que solo es posible solventar de la mano del departamento. Una de ellas es la implementación de un sistema regional de transporte. Ello implica poner a andar el tren de cercanías, lo que haría posible recoger pasajeros en origen para entregarlos al sistema MIO, contribuyendo así a su fortalecimiento. Otra urgencia que debe ser atendida en forma coordinada es la materialización del Contrato Plan. Finalmente, existe una prioridad conjunta impostergable. Me refiero a la creación del Área Metropolitana con los municipios vecinos. Esta nos permitiría organizar la conectividad vial y la movilidad regionales; impulsar los desarrollos en materia de servicios públicos, y desplegar políticas sociales y urbanas homogéneas.Alcalde Maurice y Gobernadora Dilian: Por favor trabajen juntos. ¡Cali y el Valle se necesitan!

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