Vuelve la impunidad

Marzo 09, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Viviane Morales se volvió incómoda, como lo fueron en su momento Rodrigo Lara y Enrique Low Murtra, los ministros de Justicia asesinados durante las guerras del narcotráfico. Como hoy ya no están de moda los magnicidios, a los fiscales que pisan callos hay que desacreditarlos y someterlos al sicariato moral. Recordemos que por las diferencias entre Uribe y las Cortes, la Fiscalía estuvo en interinidad por más de un año. Los estratos judiciales no confiaban que un ente acusador en manos de una persona cercana al expresidente pudiera asumir independientemente el trabajo que se necesitaba para aclarar actuaciones del Gobierno, y sólo después de la llegada de Santos se aceptó la terna y se eligió a Viviane Morales como la primera mujer fiscal en la historia de Colombia.Las mujeres lo celebramos con orgullo, por fin la ley de cuotas se imponía y una de las juristas mejor preparadas asumía el cargo con compromiso y dedicación. Desde ese entonces, Uribe enfilaba baterías contra Viviane, el rabo de paja era largo y pronto los juicios empezaron a dar resultados. Las chuzadas ilegales del DAS, la acusación contra al exministro Arias por pagar favores políticos con los dineros de los campesinos pobres y lo mas grave, Luis Carlos Restrepo aparecía implicado en una empresa criminal al permitir que narcotraficantes y paramilitares aparentaran como guerrilleros desmovilizados. Con la fuga de Luis Carlos Restrepo, Uribe se asomaba peligrosamente ‘ad portas’ de una investigación de carácter penal. El ímpetu de las acusaciones había que pararlo como fuera. Hay que recordar que fue Álvaro Uribe el primero que habló de nexos entre Lucio y los paras. Esas aseveraciones desataron en los medios una serie de cuestionamientos y sobre todo se objetó que se volviera a casar con un personaje que ella había rescatado de la cárcel. Se le metieron en su lecho como nunca lo habían hecho con alguien. Hay tantos hombres en la vida pública que tienen relaciones con personas no tan santas. Sin ir muy lejos un Ministro de Defensa de Uribe sostenía una relación con una mujer condenada por narcotráfico, y así y todo, fue ratificado. Qué triste que mujeres como María Isabel Rueda, María Jimena Duzán y Cecilia Orozco se prestaran a ese juego nefasto de la administración pasada y decidieran liderar la campaña recalcitrante en contra de la Fiscal, aparentemente, no por una convicción moral sino por defender a los delincuentes del gobierno anterior.Cuántos equipos de abogados no estarían detrás de la cáscara que finalmente la obligara a renunciar. Alguien me decía que las mujeres deberíamos salir a las calles a protestar. No sólo las mujeres, todo el país debe ponerse de pie y no permitir que triunfen la ilegalidad y la impunidad, pues en ojos del mundo, seguiremos siendo un país de cafres.

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