Vivienda y matriarcado

Mayo 04, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Qué mejor regalo para el Día de la Madre que el anuncio del presidente Santos que construiría 100.000 viviendas gratis para las personas de más escasos recursos de la población. Es en ese segmento donde está el 33% de hogares colombianos que tienen una mujer cabeza de hogar. Hay familias compuestas por la abuela, la hija, los nietos y hasta biznietos, donde hace tiempo no hay un hombre y ellas con trabajo los sostienen a todos a través del rebusque. Por eso es importante que el proyecto que ha causado tanta suspicacia entre críticos del Gobierno, que lo tildan de populista y reeleccionista se estructure bien. ¿Cómo evitar que lo aprovechen los politiqueros y que las casas terminen en manos de vivarachos y no de las personas que verdaderamente lo necesitan?Existe ya un modelo de vivienda de interés prioritario que no tiene ni ahorro programado, ni deuda, ni cuota inicial, cuyo único costo para las beneficiarias es su trabajo como mano de obra no calificada y que beneficia a 88 mujeres cabeza de hogar y a sus familias. Con el subsidio del Banco Agrario, de la Alcaldía de Palmira, de  la Gobernación del Valle y la donación del sector privado, de una finca de  33.000 metros cuadrados sembrada de cítricos, se ha logrado construir en el Bolo, San Isidro, la Ecoaldea de las mujeres, Nashira, un Canto de Amor, cuya metodología podría ser replicada.Las viviendas fueron construidas en paneles hechos con escombros, logrando así un ahorro significativo. No se abrió la piñata de las casas, sino que desde el comienzo se generaron 11 núcleos productivos que generan ingresos desde la Ecoaldea  y cuya meta es lograr un salario mínimo por familia, así la comunidad se apropia de su terreno, se conocen y se genera tejido social. Se producen huevos de codorniz, lombricompuesto, plantas ornamentales, hortalizas, plátanos, cítricos, cultivos de pancoger y cerámica, entre otros. Como en el Bolo no hay agua potable, la Ecoaldea tiene su propio acueducto y planta de manejo de aguas residuales. Hay un restaurante solar que se promueve como destino turístico. Las casas tienen un segundo piso donde se hospedan visitantes que vienen del exterior a conocer el proyecto. La Ecoaldea está dirigida por una junta directiva de mujeres y seis comités operativos. Gracias a un convenio con la Universidad Cooperativa de Colombia, el proyecto se beneficia de la asesoría de estudiantes de psicología. Como un esfuerzo del ingenio colombiano, esta comunidad podría servir de modelo para los planes que tiene el Gobierno. Según las declaraciones del Presidente también se buscará el apoyo del sector privado. En países como Estados Unidos, donde los grandes contribuyentes hacen extensiva labor social, existe un incentivo tributario importante, las donaciones no se deducen sólo de la base gravable sino del impuesto mismo.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad