TLC y revaluación

TLC y revaluación

Mayo 18, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Entre la muchas incógnitas que se plantea el TLC, tal vez a propósito no se le ha dado mucha importancia a la revaluación del peso. Pareciera que el Gobierno quisiera pasar de agache, pues sin duda alguna el servicio de la deuda externa se favorece con un peso revaluado y seguramente le sobrará mas dinero para sus locomotoras de progreso, entre ellas, las 100.000 casas gratis para los más pobres.El peso ha pasado de $2.778 por dólar en diciembre del 2003 a $1.778, una tasa parecida a la del año 1999 de $1.873 ¿Qué significa esto? Mirándolo desde el punto de vista positivo el mundo se nos ha vuelto más barato, nuestros pesos rinden más cuando vamos al exterior. Por otro lado, las remesas de los colombianos que son, después del petróleo, el segundo rubro más importante de ingreso de divisas para Colombia y que a noviembre del año pasado representaban 3.784 millones de dólares constituyendo el 1,2%% del Producto Interno Bruto se tornan cada día más exiguas. Estos dineros llegan a los bolsillos de los colombianos, enviados por aquellas personas de la diáspora colombiana, los exiliados económicos que trabajan en el exterior para sostener a sus familias. Los 200 dólares que antes eran $550.000 ahora son $350.000, menos que un salario mínimo y la canasta familiar sigue aumentando o sea que la gente se empobrece.Los giros de España han disminuido por la crisis y en los Estados Unidos, el gobierno de Obama extrañamente ha adoptado una política draconiana en contra de los emigrantes no sólo los ilegales sino que aquellas personas que no son aún ciudadanos americanos pueden perder sus visas por una infracción de tránsito. Ese espinoso tema no se tocó en el TLC. En el Continente americano la intención no es ni parece que será como en la Comunidad Económica Europea que liberó no sólo los aranceles y el flujo de capitales sino también la movilidad laboral de las personas. La política de los Estados Unidos se ha endurecido. Ya los trabajadores mexicanos que pasaban a California a recoger frutas durante la cosecha no lo pueden hacer causando un problema entre los productores que no consiguen mano de obra local.Los productos colombianos con el peso revaluado no son competitivos. Nuestras manufacturas y artesanías, son más costosas que las asiáticas. Colombia es cara como destino turístico y los servicios que pudiéramos prestar aprovechando la globalización como el de software, centros de llamadas, etc., nunca van a poder competir con los países asiáticos.Si queremos que el entusiasmo con el TLC no se convierta en una pesadilla, a lo hecho, pecho, ya es el momento que el Gobierno escuche de verdad las voces de los exportadores y de los colombianos emigrantes que vienen clamando por que pare la revaluación del peso o se revierta para poder de verdad aprovechar el TLC.

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