Subcomisión permanente de género

Julio 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Los dos países en que está dividido Colombia; el de la guerra con sede en La Habana y el del progreso con sede en Bogotá, tienen en común mujeres invisibles trabajando duramente por el país. Solo después de dos años, el 7 de septiembre del 2014 y muy a regañadientes, se logró que se instalara una subcomisión permanente de género, compuesta por cinco representantes de cada grupo, más por el peso que tiene en la comunidad internacional que por voluntad política del Gobierno y de las Farc-EP.La subcomisión se encuentra liderada por Victoria Sandino Palmera, por las Farc-EP, y María Paulina Riveros, por el Gobierno. Ahora que el proceso de paz tambalea y que se hace público el abismo que existe entre unos y otros han encontrado que es más lo que ellas tienen en común que lo que las distancia. Se sabe que hacen cosas juntas y han encontrado más coincidencias que desacuerdos. Están de acuerdo con la violencia abrumadora de género, que el cuerpo de la mujer es botín de guerra y que en estos terribles años de violencia, según datos oficiales, el 48 % de los más de 6,5 millones de víctimas que ha dejado el conflicto son mujeres. Entre 1985 y 2014 se contabilizaron hasta 2474 casos de violaciones, la mitad de ellas cometidas por el Ejército y la Policía. Que en la guerrilla también ocurre lo mismo, pues las mujeres, muchas de ellas reclutadas como niñas, tienen que pasar por las manos de los comandantes hasta que son escogidas por un jefe y se convierten en su compañera temporal o permanente.Mientras las otras comisiones lloran sus muertos en privado, ellas se abrazan y se apoyan mutuamente. Están de acuerdo con la urgencia de la participación de las mujeres en todos los espacios de las negociaciones de las que han sido excluidas y sobre todo en el posconflicto.Entre los meses de diciembre de 2014 y marzo de 2015 la subcomisión se reunió en La Habana con 18 representantes de organizaciones de mujeres y de diversidad sexual, Lgbti, con el fin de presentar recomendaciones sobre la necesidad de que la perspectiva de género sea transversal en todos los acuerdos que se logren en la mesa.Por ahora solo dos comisiones se reúnen a diario, la técnica, para la finalización del conflicto, y la de género. La primera con pocos resultados, pues sus conclusiones son desatendidas en la plenaria, y la segunda, en este caos tendrá que dar un golpe de estado y si los hombres las dejaran ser ellas las que saquen el proceso de paz adelante. Como aporte hay 3 manifiestos de las reuniones del consenso de las Mujeres del Barco de la Paz, entre 2001 y 2003, elaborado por mujeres de las Farc-EP, el ELN, excombatientes, del Ejército, las autodefensas, la empresa privada, las indígenas y el gobierno de ese entonces, que se reunieron con acompañamiento internacional y llegaron a acuerdos que ninguna de las partes quiso validar. ¿Será ese un punto de partida para rescatar la paz?

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