Se nos fue Gloria

Abril 17, 2015 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

El Liceo Benálcazar está de luto. Se fue la señora Gloria, la rectora por excelencia, constructora de ciudadanas aguerridas y capaces. La marca del Liceo queda gravada en el carácter de las liceístas, ciudadanas del mundo, profesionales íntegras, luchadoras y estructuradas. Las primeras médicas en Colombia fueron liceístas así como las primeras arquitectas, economistas y abogadas. Si bien la parte académica es fundamental, no es el mejor Icfes lo que Gloria y sus colaboradoras les inculcan a las estudiantes sino la formación moral. Valores éticos encasillados en el subconsciente que nunca se pierden; por eso dicen las malas lenguas que una liceísta se reconoce porque deja la cama de un motel tendida, pero también porque tiene una conciencia social, enmarcada en el trabajo de la exalumnas en la Escuela María Perlaza, y una visión ecológica legado de la señora Gloria.Qué privilegio estudiar en un colegio donde en la biblioteca están los libros de las exalumnas y en las paredes las obras de arte de las artistas que han pasado por sus aulas, entre ellas La ronda de Lucy Tejada. Me comentaba Stella Rizo, profesora de arte durante 30 años, que Gloria la había apoyado sin restricciones para decorar las paredes con visionarios murales en cerámica, elaborados por las alumnas, donde se cuenta la historia de Cali y diferentes aspectos de la vida ciudadana. Quizá su último gran aporte fue la construcción de la fuente de la vida, una sinfonía de agua y de luces, con pequeños detalles, legado de cada una de las alumnas que la diseñaron y un azulejo de un pajarito donado por Claudia Valencia, hija de Lucy Tejada de una delicadeza extrema. El Liceo es hoy un museo que nunca se podrá derribar, no solo por sus obras de arte plasmadas como sellos indestructibles en sus paredes y jardines sino porque allí está la historia de las exalumnas, los primeros amores, la primera vez que se nos apareció la virgen en el baño y la silla verde donde castigaban a las desobedientes.Gloria era la tercera de una dinastía de educadoras, que empezó con María Perlaza fundadora del Liceo, junto con Ana López, Betzabé Zapata y Margarita Gamboa. Fue la señora Ana, como la llamábamos cariñosamente, la que perseveró para sacar el Liceo adelante y construir en los años 50 la moderna edificación donde hoy funciona, y Gloria la que continúo graduando la 73ava generación de mujerones.Un mujerón no es la mejor hembra sino ese ser integro, único, capaz de conquistar al mundo. Qué pesar que no haya un colegio para varones donde se eduquen los futuros esposos de las liceístas y estén a la altura de ellas.

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