Petro y Erogy

Petro y Erogy

Mayo 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

La sexóloga colombo danesa Lucy Vittrup, quién lanzará próximamente su libro ‘Erogy’, sostiene que las personas que dejan su huella en la historia son aquellas que poseen esa energía erótica o ‘Erogy’, una sublimación espiritual y física del ser humano, capaz de transformar al mundo. Erogy es el balance entre la razón, el corazón y el deseo. Es esa fuerza interna que nos guía, es hacer el amor cuando tenemos relaciones sexuales, acabar con la desconfianza, ser accesible a todo el mundo, no desfallecer, ser honestos y no moralistas, saber que Erogy rompe las cadenas de los prejuicios hacia la libertad.Erogy es un talento innato que también se adquiere con el entrenamiento. Entre los líderes mundiales que lo poseen ella reconoce  a Jesucristo, al papa Francisco, al presidente Obama, a la madre Teresa de Calcuta y yo diría sin consultarle, a Gustavo Petro. Definitivamente ni el procurador, Alejandro Ordóñez, ni el presidente Santos lo tienen. A veces me pregunto leyendo a mis colegas si hemos logrado dimensionar el significado de la batalla jurídica que ha librado Petro haciendo uso del elemento más importante que tiene la democracia colombiana como es la tutela. En entrevista con el analista político Hernando Llano coincidimos con que el injusto castigo que le impuso la Procuraduría al Alcalde de Bogotá y la firma de la destitución por el presidente Santos, por un problema de basuras que aún no se sabe si fue un complot de los empresarios del aseo o no, lo convirtió en un franco tirador que ha ido socavando las posibilidades de re elección del Presidente. Gracias a los elementos que nos facilitó la Constitución del 91 para no transformar la frustración en violencia física, ya los problemas políticos no se resuelven como antaño con la eliminación física de los oponentes como se hizo con Gaitán, Galán, Pizarro Leóngómez y Jaramillo Ossa, entre otros. Ya dejamos el salvajismo de otros tiempos y usamos elementos mas sofisticados para inhabilitar al oponente. El procurador Ordóñez, abusando de su poder, le termina la carrera a Piedad Córdoba, una mujer también poseedora de Erogy, a Alonso Salazar que se defendió del Estado con las uñas y a Gustavo Petro que no quiso desfallecer. El regreso triunfal de Petro al Palacio Liévano con música y las macondianas mariposas amarillas dice mucho del sentido del humor de Petro y de poseer esa calidad innata que define la sexóloga Vittrup como Erogy.

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