No a la violencia

Marzo 22, 2013 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Con una moción de júbilo y en el imponente nuevo edificio de la Organización, donde Colombia tiene presencia con un  mural del maestro Obregón, cerró en las Naciones Unidas la sesión 57 de la Comisión para el Estatuto de la Mujer. Fueron dos semanas en que más de 130 países debatieron sobre ‘La eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas’. Las conclusiones fuertemente discutidas, por la intransigencia de países musulmanes como Irán, Sudán, Libia y Pakistán que exigían el derecho de cada país a establecer de acuerdo con su cultura y religión los parámetros de violencia contra la mujer fueron finalmente aprobadas. Se estableció que la violencia contra mujeres y niñas en el Siglo XXI es un crimen de lesa humanidad y no puede estar supeditada a la interpretación de textos religiosos, costumbres y tradiciones misógenas. También hubo oposición del Vaticano que objetó incluir el derecho a  la libre opción de la maternidad como una forma de violencia. La violación dentro del matrimonio, propuesta por los países escandinavos fue motivo de rechazo.La educación como motor de cambio en la cultura patriarcal que ha llevado a la violencia ancestral contra la mujer es tema prioritario para la Comisión. Infortunadamente pocos países han reformado sus programas educativos para incluir el respeto y la importancia de la mujer como generadora de vida. Las religiones convirtieron el embarazo en pecado y las mujeres que son madres con o sin su consentimiento son señaladas y discriminadas. Por eso es tan difícil lograr que se castigue la violación de la mujer.Estuvieron presentes 600 ONG, entre ellas La Federación Internacional de Abogadas Fida que presentó una propuesta de inclusión obligatoria en las facultades de educación superior de una cátedra de no violencia contra la mujer, no solo para educar a los violentos sino para funcionarios públicos y jueces cuyo bagaje cultural no les permite ser imparciales. En Colombia muchas mujeres que denuncian a sus compañeros, encuentran que los funcionarios les aconsejan no demandar para que no se queden sin la manutención o les exigen ver los golpes antes de recibir la denuncia.En la parte positiva, encuestas hechas entre hombres de Canadá, EE.UU. y Gran Bretaña muestran que el 60% considera que la masculinidad es ser buen esposo, buen padre, leal, fiel y compartir por igual los quehaceres domésticos. Infortunadamente las estadísticas de maltrato no disminuyen. Es una epidemia mundial donde el feminicido cobra a diario miles de víctimas que le cuestan al mundo cantidades abrumadoras en salud  pública y cuya prevención significa un cambio radical en las relaciones humanas y los parámetros de la sociedad.

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